• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Mario Abdo Benítez -un político estrechamente vinculado a la dictadura de Alfredo Stroessner (1954 – 1989)- asumió oficialmente este miércoles la Presidencia de Paraguay para el periodo (2018-2023), y luego de juramentarse ante el titular del Congreso, Silvio Ovelar, durante un acto realizado en los patios del Palacio de Gobierno en la capital, Asunción, lanzó una nueva amenaza para la integración regional.

    En el evento estuvieron presentes algunos mandatarios del bloque de la derecha neoliberal como el argentino Mauricio Macri, el brasileño Michel Temer y el colombiano Iván Duque, quienes forman parte del boicot que se ejecuta contra la integración regional que lograron a través de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), líderes como Hugo Chávez (Venezuela), Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff (Brasil), Néstor Kirchner y Cristina Fernandez de Kirchner (Argentina), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay) y Evo Morales (Bolivia).

    La Unasur se encuentra actualmente en medio de un boicot que ejecutan seis gobiernos -Argentina, Colombia, Chile, Brasil, Paraguay y Perú- los que sin importar la opinión de su población, decidieron tomar -el pasado 20 de abril de 2018- la decisión de “no participar en las distintas instancias”, hasta que no se garantice “el funcionamiento adecuado de la organización”.

    A este grupo se ha sumado el gobierno de Lenín Moreno en Ecuador, quien a pesar de haber sido electo por votos de las fuerzas de izquierda que defienden la integración regional, decidió traicionar la voluntad del pueblo que lo eligió para obedecer los intereses de Estados Unidos.

    En la ceremonia donde también estuvo presente el presidente de Bolivia, Evo Morales, Benítez aprovechó para atacar la Unasur y decir cómo debería ser “la verdadera integración regional.

    “Los procesos de integración no han avanzado cuando se ha priorizado la ideología (…) éste es el ejemplo que estamos atravesando hoy en Unasur”, dijo.

    “Paraguay será protagonista activo en la construcción de una verdadera integración regional (…) con respeto a las autonomías de cada país pero basadas en los intereses comunes”, expresó el exmilitar y empresario conservador, que es hijo de Mario Abdo Benítez, exsecretario privado de Stroessner, y Ruth Benítez Perrier, sobrina del militar estronista Rodolfo Perrier.

    También se sumó al discurso promovido por Estados Unidos contra Venezuela y Nicaragua, países víctimas de una guerra no convencional multiforme que es promovida por la Casa Blanca y sus aliados regionales con el propósito de destronar los gobiernos legítimamente electos de Nicolás Maduro y Daniel Ortega, al no acatar los designios de Washington. “Paraguay no va a mantenerse indiferente ante el sufrimiento de pueblos hermanos”, dijo Benítez, quien sucede en la presidencia a Horacio Cartes, quien mantuvo la misma línea antisuramericana a favor de Washington.

    Benítez fundó junto al nieto del dictador Stroessner el movimiento “Paz y Progreso”

    Un “nuevo” Paraguay “reconciliado”

    El nuevo presidente paraguayo, que nació el 10 de noviembre de 1971 en Asunción, habló que su país requiere una profunda y real transformación, donde se requiere una gran reconciliación nacional.

    Mientras hablaba sobre esa arista, las fuerzas de seguridad prohibían en las afueras cualquier tipo de manifestación en contra de la toma de posesión, medida calificada como “un mal augurio” por parte de las organizaciones sociales que intentaron expresarse, y que además temen que el próximo quinquenio se vea manchado por el autoritarismo que marcó la era stronista.

    “Es la oportunidad de una nueva etapa de decidir qué tipo de país queremos. Un capítulo repetido o el inicio de una real transformación de nuestra república. Una trasformación cargada de esperanzas, ilusiones y desafíos (…) Anhelamos un Paraguay unido y reconciliado. Venimos de un proceso que nos ha enseñado mucho. Ese sueño que defendemos hoy se convierte en un compromiso. Cada generación tiene una misión histórica. Yo estoy convencido que la nuestra es unir a nuestro país, unirlo en valores. Una unidad que no significa uniformidad: convivamos en el debate. Es saludable, enriquece, construye”, dijo.

    Los vínculos de Benítez con Stroessner van a más allá de la relación que tuvieron sus padres con el dictador. El ahora Presidente estuvo casado con Fátima María Díaz Benza, con quien tuvo dos hijos, Mario y Santiago. Luego se separó para casarse con Silvana López Moreira Bo, nieta del empresario Nicolás Bo Parodi, también relacionado con el dictador.

    Además, durante sus primeros pasos en la política se relacionó con el empresario Juan Alberto Ramírez para luego fundar junto al nieto del dictador Alfredo “Goli” Stroessner, el movimiento “Paz y Progreso”, lema utilizado la dictadura stronista.

    Benítez se sumó al discurso promovido por Estados Unidos contra Venezuela y Nicaragua

    ¿Benítez mejorará las relaciones con Bolivia?

    En la toma presidencial también llamó la atención la presencia del líder indígena y jefe de Estado boliviano, Evo Morales, quien administra el modelo socialista pujante que ha mejorado la calidad de vida en la nación altiplana.

    Desde que fuera electo Benítez como Presidente de Paraguay, Morales ha realizado tres encuentros bilaterales con su homólogo en un periodo de 60 días, donde ha manifestado el interés de su gobierno de mantener y fortalecer las relaciones de hermandad, amistad, respeto, paz y cooperación con sus vecinos.

    Bolivia y Paraguay mantuvieron unas relaciones distantes tras la guerra del Chaco, conflicto armado que libraron ambos países entre 1932 y 1935 por el control del Chaco Boreal, mismo que se llevó la vida de 100.000 jóvenes de ambos países y reconocido como la única guerra en términos convencionales y armas modernas de la historia regional del siglo XX.

    En la última reunión de Morales y Benítez, efectuada este martes en Asunción, ambos mandatarios analizaron la importancia de mejorar sus vínculos en materia energética, de intercambio de políticas sociales y de producción de alimentos.

    El presidente de Bolivia ha procurado mantener la mejor de las relaciones con Paraguay

    La Agencia Boliviana de Información (ABI) resaltó la reunión Morales-Benítez como “el punto más alto de la historia bilateral que implicó un período de indiferencia”.

    Por ejemplo, ambos mandatario acordaron que Bolivia podría vender urea a Paraguay; y compartirá sus experiencias en cuanto a políticas sociales relacionadas con el gas.

    “Hemos sostenido una linda reunión con su equipo de trabajo (…) sobre todo conversamos, repasamos la agenda que deja el presidente Cartes; pero también cómo proyectar y ver una política de Estado, de dos estados con miras a las futuras generaciones”, dijo Morales tras la reunión.

    “Hemos explicado las políticas sociales del gas, ha quedado impresionado (Benítez), se ha recomendado que el ministro de Obras Públicas de parte del Gobierno de Paraguay, que va a ser responsable del tema energético, con nuestro Ministro de Hidrocarburos planificarán rápidamente cómo podemos compartir nuestras experiencias, por ejemplo de gas a domicilio, GNL, inclusive la venta de urea no se descarta”, agregó.

    Por su parte Benítez resaltó, vía Twitter, la “vocación tan sincera”, de Morales, “de seguir estrechando la amistad entre nuestros pueblos”.

     

    ¡Tiembla Argentina!, el FMI llegó al país suramericano para ‘revisar’ su economía

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...