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    -Bachelet firmó esta mañana el Proyecto de Ley que declara a nuestro país como zona libre de caza de cetáceos, además de dos decretos supremos que declaran a las ballenas como monumento nacional y prohíben permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies.
    -La Presidenta recalcó que estas iniciativas representan el compromiso de nuestro país no sólo con el cuidado de estos mamíferos, sino que también con el desarrollo sustentable. “La protección de las ballenas, es trascendente en sí misma, pero a la vez, simboliza algo mucho más profundo: es el compromiso de un país, de este gobierno, con las futuras generaciones”, indicó.

    La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, firmó esta mañana el Proyecto de Ley que declara a nuestro país como zona libre de caza de cetáceos, oportunidad en la que recalcó que esta definición es “una muestra de voluntad política para traducir esta convicción ya no en retórica, en palabras bonitas, sino que en iniciativas concretas”. Asimismo, subrayó que en Chile “no concebimos el desarrollo sino como un esfuerzo del progreso en armonía con la naturaleza. Esa es una responsabilidad con el planeta y también con la vida que tendrán las futuras generaciones”.

    Con la firma de esta iniciativa legal, la Jefa de Estado cumplió uno de los anuncios realizados en su reciente cuenta al país del 21 de mayo pasado y representa el compromiso de su administración con el cuidado del medio ambiente. “La protección de las ballenas, es trascendente en sí misma, pero a la vez, simboliza algo mucho más profundo: es el compromiso de un país, de este gobierno, con las futuras generaciones, con el porvenir del planeta y de las especies que lo habitan”, indicó.

    Durante la actividad, en la que estuvo acompañada por el ministro de Defensa, José Goñi y por la ministra presidenta de la Conama, Ana Lya Uriarte, la Mandataria también subrayó que con estas acciones “Chile, en su calidad de país sede de la Sexagésima Sesión de la Convención Ballenera Internacional, quiere dar al mundo una clara señal, y muy contundente de su voluntad de proteger las ballenas en sus aguas jurisdiccionales”.

    En la ceremonia, realizada en la antigua ballenera de Quintay, V región, la Presidenta Bachelet sostuvo que “así como esta antigua planta es muestra de un mundo del pasado, donde la preocupación por el medio ambiente y el desarrollo sostenible no existían, esta iniciativa es un compromiso con el mundo del futuro”. Recordó, asimismo, que “Chile posee 43 especies descritas de cetáceos. Por nuestras aguas circula cerca de la mitad de las especies conocidas a nivel mundial. Somos un país privilegiado al poseer este patrimonio natural, lo que significa que tenemos una responsabilidad especial”.

    Por ello, destacó que junto al proyecto de ley también se suscribieron los decretos supremos que declaran monumento nacional a los cetáceos y el que prohíbe permanentemente la muerte, captura y comercialización de estas especies. “Hemos firmado dos decretos que garantizan, primero que la ballena es un monumento natural y, segundo, la moratoria que estaba vigente hasta el 2025, indefinida, de manera de que podamos conservar la ballena y un conjunto de otros cetáceos”.

    Sin embargo, relevó que el proyecto legal que se enviará al Congreso va más allá en la protección de estas especies, puesto que permite “mejorar la regulación, de manera que abarque cada una de las dimensiones de la protección y, además, garantice la reproducción de los cetáceos. Por eso firmamos este proyecto de ley, que declara a todas las aguas que se encuentran bajo la jurisdicción chilena, como zona libre de caza de cetáceos”.

    En este sentido, explicó que el proyecto permite “promover la conservación y reproducción de las poblaciones cetáceas y su biodiversidad, la protección de los espacios claves para el desarrollo de sus ciclos de vida, enfatizando los lugares de cría, apareamiento, alimentación y rutas migratorias”.

    De igual manera, dijo que si bien se reconoce la existencia de actividades vinculadas a la observación de animales “se obliga a realizarlas de manera responsable y sostenible. Asimismo, el proyecto tipifica el delito de caza de cetáceos. Se prohíbe dar muerte, cazar, capturar, tener, poseer, transportar, desembarcar, elaborar, comercializar, almacenar o efectuar cualquier proceso de transformación de cualquier especie viva o muerta de cetáceo. Y se establece la pena de presidio para quien viole estas disposiciones”.

    Además, planteó que la iniciativa también impone restricciones y normas de seguridad a las embarcaciones que circulan en aguas chilenas y a las aeronaves que sobrevuelen espacio aéreo del país y que desarrollen actividades de avistamiento y observación.

    De la misma forma, valoró que el proyecto “regula el rescate, la rehabilitación, la reinserción y la observación de mamíferos, reptiles y aves hidrobiológicas, actividades que actualmente se realizan de manera poco sistemática y no están sujetas a lineamientos uniformes ni de cobertura ni de calidad”.

    Ballenera Quintay

    La ceremonia se desarrolló en las antiguas dependencias de la ballenera de Quintay, construida por la empresa INDUS e inaugurada en 1943. Fue la más grande del país y operó a plena capacidad hasta 1967, fecha en que el Gobierno de Chile firmó el tratado que prohibió la caza de la ballena.

    La Jefa de Estado explicó que firmar estas disposiciones donde una vez funcionó una empresa ballenera representa el avance de nuestro país en materia de conciencia ambiental y desarrollo sustentable. “En estos antiguos galpones funcionó, entre 1943 y 1967, la Ballenera de Quinta. Y lo que esto representa es una época en que el uso y el abuso de los recursos naturales en la actividad productiva, marcaba la pauta, no sólo en Chile, sino que en el resto del mundo”.

    Al respecto, agregó que “el desarrollo sustentable sencillamente no existía como noción. Incluso peor, ni siquiera existía conciencia acerca de los riesgos ambientales, ni muchas veces, tampoco, de los riesgos sociales, de las decisiones económicas o productivas”.

    Por estas razones, destacó que “estamos en este hermoso lugar para cumplir ese compromiso que, tal como nos recordara la ministra, anuncié el 21 de Mayo recién pasado, y que grafica nuestra voluntad para entregar a las futuras generaciones un país mejor, más sustentable, y que proteja y respete su biodiversidad”, concluyó.

    Quintay, 23 de junio de 2008.

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