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    Emily Alderton en uno de los tres estanques fantasma recuperados. Imagen: Emily Alderton/UCL

    En el paisaje de Inglaterra hay muchas marcas de “estanques fantasma” -antiguos humedales llenos de tierra que no están debidamente drenados- que son verdaderas tumbas húmedas de semillas que han permanecido bajo suelo por más de cien años. Ahora, un grupo de investigadores ha resucitado estas semillas dormidas.

    A principios del siglo XX, se cree que había hasta 800.000 estanques agrícolas en los campos de Inglaterra y Gales. Pero desde entonces muchos han sido llenados, dejando menos de un cuarto intactos al día de hoy. Una nueva investigación publicada en Biological Conservation muestra que en los sedimentos de estos estanques fantasmas han sobrevivido semillas que pueden ser rescatadas, incluso después de 150 años se haber estado sepultadas bajo tierra.

    “Fue sorprendente porque estos estanques enterrados han estado sujetos a todas las presiones de la agricultura intensiva, como la compactación y el uso de fertilizantes y herbicidas”, explica a IFLScience Emily Alderton, de la Universidad College de Londres. “La mayoría de las investigaciones publicadas sobre semillas acuáticas o de humedales que se han convertido a la agricultura a través del drenaje, sugieren que estos bancos de semillas no sobreviven”, agrega Alderton.

    “Creemos que la diferencia podría ser que los pequeños estanques están llenos, enterrados en la humedad, comparados con grandes humedales que están drenados, donde la desecación daña las semillas”, continúa la investigadora.

    Alderton y sus colegas encontraron que podían descubrir los estanques fantasma, hacer germinar las semillas que estaban enterradas en ellos y así revivir ocho especies diferentes.

    El equipo tomó las semillas y las cultivó en aislamiento, pero también excavó tres estanques fantasma totalmente, siguiendo los contornos del humedal original y luego los monitoreándolos para ver si se restablecían. Encontraron que los tres estanques comenzaban a mostrar signos de vida y, más aun, muchas de las especies que comenzaron a crecer no provenían solamente del medio ambiente, sino también de las semillas que se habían conservado en el sedimento.

    Los investigadores también encontraron huevos de al menos dos especies de crustáceos, lo que sugiere que incluso algunos animales pueden haber sobrevivido por más de un siglo en este ambiente (aunque no han probado la viabilidad de esos huevos).

    La principal ventaja de usar semillas de estos sedimentos es que pueden contener especies consideradas extintas a nivel local o incluso nacional.

    Los humedales cumplen una gran cantidad de funciones en los ecosistemas, desde filtrar y limpiar de las aguas hasta protegernos contra inundaciones y tormentas y albergar a especies animales y vegetales. Sin embargo, durante el siglo pasado, más de la mitad de los humedales del planeta han sido destruidos, principalmente porque las personas convierten estas fértiles tierras en terrenos para la agricultura. Este último estudio ofrece la esperanza de poder recuperar algunos de estos hábitats.

    Nota original en IFLScience

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