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    #HistoriasDeMilitantes
    Entrevistamos a Julián Aguirre, militante, nacido en Mar del Plata, residiendo actualmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

    Un joven con un fuerte compromiso con la política argentina desde temprana edad, con fuertes metas y convicciones en poder lograr una alternativa política y poder posicionar al pueblo “como actor protagónico y no sólo espectador de la política”.

    Una linda forma de compartir la significación del militante en la voz de Julián:

    julian

    ¿Dónde militas?

    En la Corriente Universitaria Julio Antonio Mella, parte del movimiento político Patria Grande.

    ¿Por qué sentiste que tenías que empezar a militar?

    Hace ya varios años, estando todavía en la escuela empecé a participar en el centro de estudiantes, pero uno encuentra constantemente varias razones que va renovando y resignificando acerca de por qué milita. Quizá encuentra sentido a la militancia tiempo después de haber dado el paso, o al menos empezar a despejar muchas de las dudas e inquietudes que se tienen. En ese entonces (y aún hoy en día) sentía una indignación general hacia lo que veía como injusticias, y una necesidad de responder ante las situaciones que me encontraba día a día junto con la gente que coincidía conmigo. A eso le puedo sumar un ambiente más o menos politizado, o al menos abierto a la discusión política, tanto en mi casa como en la escuela. Finalmente uno llega a la conclusión de que dichas respuestas no alcanzan con que se las busque individualmente sino que deben surgir de un esfuerzo y trabajo colectivo; de esa forma creía que lo más lógico era buscar a aquellas personas con las que más me identificara en las ideas y en la práctica. Es de ese encuentro entre ver algo que te resulta problemático y de ahí buscar pasar a la acción para resolverlo desde una visión colectiva que uno se siente empujado a militar, aunque no se tengan todas las respuestas en el primer momento.

    ¿Cómo sentís tu compromiso con lo político?

    Como un aporte, pequeño, quizá hasta invisible en el corto plazo, pero que adquiere otro sentido cuando uno ve las posibilidades y resultados que se obtienen al final del día del trabajo colectivo mayor al que uno se integra.

    ¿Cuál es tu lucha?

    Sería abogar por construir una alternativa política que pueda responder a las injusticias y opresiones que se viven cotidianamente, el espacio en el que me muevo (la universidad específicamente, pero puede sumarse el trabajo y el barrio), junto con los compañeros y compañeras (en un sentido amplio, me refiero no sólo a quienes militen) con los que comparto todos los días. “Cambiar todo lo que deba ser cambiado” si lo ponemos en grandes palabras.

    ¿Qué políticas crees que deben ser cambiadas? Especificar

    Hay para hablar largo, pero ante todo la base creo que se haya en cambiar, trastocar las lógicas de la representatividad en las instituciones y la cultura política general de la sociedad argentina; dar forma a instancias de discusión, formación y decisión que den pie a una forma de participación directa del conjunto de los sectores populares. Crear una nueva institucionalidad, o “poder popular” como lo denominamos nosotros, que empodere al pueblo como actor protagónico y no sólo espectador de la política, desde el nivel municipal hacia arriba, acompañados de espacios políticos no necesariamente estatales que involucren la movilización del trabajo y esfuerzo de la población para resolver y dar un salto en las condiciones de vida.

    ¿Qué crees que se puede aportar desde la militancia?

    Dar un nuevo sentido a las relaciones sociales, reconstruir un tejido de solidaridad que fue quebrado por la represión de la dictadura en principio, y luego por la instauración de una cultura acorde a la competencia en el neoliberalismo. La militancia conlleva esa confianza o certeza en la necesidad de que toda respuesta debe ser colectiva, y supone una apuesta por ser en definitiva dueños efectivos de las decisiones que nos afectan.

    ¿Existe alguna meta que quieras alcanzar desde tu espacio como militante?

    A largo plazo: el socialismo, como un horizonte que se basa en otorgarle otro sentido a las relaciones sociales y la propia vida del ser humano en sociedad, apoyado en la solidaridad, la dignidad y la realización de las expectativas y proyectos que tenemos como individuos y sociedad toda. Pero en lo inmediato creo que la principal meta es extender la certeza de que cada uno puede asumir un rol activo en su vida, promover y extender masivamente una “cultura de la militancia” digamos. Este país cuenta con una historia muy rica en experiencias organizativas y políticas que tuvieron a los sectores dominados como aspirantes a ser protagonistas de su propia historia. Romper con el individualismo y el conformismo como base para pasar a un cuestionamiento mayor de la realidad social actual. En ese sentido, cada vez que se suma un compañero o compañera, cada vez que hay un conflicto que tiene a la gente movilizada por una solución real y efectiva, es una pequeña meta lograda.

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