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    El cosmos y el universo, la tierra y la naturaleza, las culturas y los pueblos originarios de América del Sur, África del Sur, Australia y otros pueblos, pertenecientes a éste lado del mundo (hemisferio sur), cada mitad del mes de junio pertenecientes al calendario Gregoriano (del hemisferio norte), celebramos el inicio del nuevo ciclo, con el nuevo despertar de la tierra y naturaleza.
    En estos días de junio (aprox. entre el 18-al 24 en la madrugada) emergen y brotan desde las profundidades de la tierra, en las vertientes, ríos, mares, en el universo nuevas energías, que permiten la germinación paulatina de nuevas vidas, sueños, desafíos y esperanzas. Para la Nación Mapuche es el we-tripantu, para los Pueblos Andinos Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata y de seguro que los hermanos de los pueblos originarios de Australia y África del Sur, también realizan sus propias celebraciones con sus propios nombres y formas.

    Significa que en el planeta o en el mundo, no existe un solo momento del inicio o renovación de la naturaleza, pues es el cosmos es quien determina el ordenamiento de los ciclos de vida en cada extremo del planeta o hemisferios, a través, de la ley u ordenamiento propio de ella, los que permite la renovación de energías y/o fuerzas que emergen desde la tierra dando paso a la procreación, nacimientos y brotes de nuevas vidas. Los pueblos o culturas originarias comprendieron dicha normativa pudiendo estructurar su existencia individual y colectiva en base a los procesos y hechos que acontecen en la naturaleza, con ello pudieron además determinar con exactitud el inicio o renovación de la naturaleza (Año Nuevo) del Hemisferio Sur.

    Las celebraciones del inicio del nuevo ciclo de nuestros pueblos en éste hemisferio, data de miles de años, aunque todas se diferencian en sus formas, pues todas dependen de la ubicación o espacios geográficos donde estén asentadas (selva amazónica, altiplano andino, llanuras, norte sur, este o oeste, etc.) pero, lo que no cambia son los contenidos, por cuanto todos y absolutamente todos los pueblos originarios nos regimos bajo el ordenamiento cósmico o ley de la naturaleza. Todas éstas celebraciones tienen sentido y están vinculadas a la renovación e inicio de la vida de los animales, personas, plantas a partir de ésta fecha.

    Cuando hemos perdido el sentido y la verdadera relación con la naturaleza es que hemos perdido y confundido el camino hacia la vida. Nos sometimos a vivir bajo la normativa (ley) humana, transformando nuestras vidas en el materialismo, egoísmo, consumismo y nos olvidamos de lo nuestro. Hoy recreamos lo que nos va quedando, pero pocos sabemos el real sentido de nuestras celebraciones y otros confundidos por las religiones occidentales propiciamos el sincretismo en nuestras propias ceremonias espirituales.

    Así hoy los hijos de las Tierras del Sur, participamos en un año nuevo que no nos corresponde (1 enero), ni está dentro del ordenamiento del universo, ni de la naturaleza de éste lado del hemisferio. El 1 de enero es la celebración cercana al nuevo ciclo o Año Nuevo de una mitad del planeta correspondiente al Hemisferio Norte. Y la celebración del we-tripantu, Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata, pertenece al sur y es el acompañamiento que hacemos los hijos de la tierra, a nuestros hermanos “la naturaleza” en su regreso a la vida, en su despertar, y emergencia en ésta época.

    Amigos y Habitantes del Hemisferio Sur:

    Quisiéramos que un día, los habitantes de éste lado del mundo, quienes habitamos “hacia el Sur del Hemisferio”, volviésemos la mirada hacia la madre tierra, hacia la naturaleza, hacia la vida, podría ser la forma de re-iniciar el encuentro con nosotros mismos y con todos los seres que coexistimos en el planeta tierra: los pueblos originarios, los amigos de la sociedad civil de américa, áfrica, australia, blanco, moreno, afro, rubio, gorditas, flaquitas, chicas y grandes.

    Quisiéramos también, que un día pudiésemos celebrar colectivamente nuestro propio Año Nuevo, We-Tripantu, Machaq Mara, Inti Raymi o Mosoq Wata. Algo más real, que pertenezca a nuestras vidas, a la naturaleza, al universo.

    Razón de ello queremos invitar a todos los hombres y mujeres de América y el Mundo a celebrar el Nuevo Año del Hemisferio Sur, el que se hará efectivo en los próximos días entre el 18 al 24 de junio.

    ¡Muchas Felicidades!

    Para todos los pueblos, culturas y naciones…

    Atte.

    Armando Marileo Lefio

    Ngenpin: Autoridad Ancestral
    DIRECTOR
    Escuela de Filosofía, Espiritualidad y Sabiduría Ancestral Mapuche

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