• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    “Por que está vez no se trata de cambiar un presidente será el Pueblo quién construya una América muy Diferente”

    Independencia gritan los exaltados. ¿Pero para quién? ¿Para quiénes?

    Autonomía para los terratenientes en explotar y vilipendiar al pueblo pobre. ¿Ésa “Libertad” gritáis? Independencia como libertinaje de una orgía oligárquica que se enfurece como perro rabioso al no poder arrancarle la comida a los Indios, a los pobres.

    ¿No escuchas el aullido de lobo enfurecido y frustrado que aúlla por los caminos, los campos y las avenidas de Bolivia?

    Como las hordas de títeres ciegos, sordos y mudos arrasan todo sin saber bien el por qué.

    Inyectados con el suero artificial de una falsa y grotesca Independencia , que para los Explotadores significa inequívocamente “Indios dependientes” subordinados a los caprichos, a la explotación brutal de los mismos que por generaciones se han cagado sin contemplaciones sobre el suelo Boliviano y lo seguirán haciendo y lo intentan seguir haciendo.

    ¿Cuántos años tendrán que pasar para que aparezcan informes secretos desenmascarando que toda esta sucia patraña fue financiada por la C.I.A, por los Estados Unidos y Capitalistas varios? De esos que ven como se les escurren las ganancias, y escupen espuma por la boca en televisión ante el terror de perder sus granjerías. De esos que sufren al pensar que los indios y pueblo entero no les harán más reverencias al verlos pasar.

    Porque esos que hablan, lloran y vociferan a los cuatro vientos les pagan en dólares cada palabra discurseada, en Euros cada sílaba. Lo saben los chilenos, lo saben los argentinos, lo saben los peruanos, lo sabe toda América Latina.

    Son los mismos que impulsaron procesos separatistas en Yugoslavia, en Checoslovaquia, que empujan el mismo aliento infectado en Irak, en Georgia, y en todas las partes del mundo donde haya un sucio traidor vendepatria dispuesto a venderse por un puñado de monedas.

    Donde no escatimarán esfuerzos e inversiones por debajo del mesón de carnicero de algunos, para obtener o recuperar sus utilidades llenas de seres humanos vilipendiados y explotados.

    Pero son esos mismos usureros del sudor los que cambian las máscaras de sus fauces feroces a la hora de entender la justa demanda de otros pueblos. Son esos mismos los que reprimen, torturan y asesinan al Pueblo Vasco, a los Mapuche, al pueblo Saharaui.

    El preludio horroroso de la Guerra Civil se cierne sobre Bolivia. La hermandad rota con el martillo de la ambición nuevamente enfrenta a Huáscar y Atahualpa. Y como círculo vicioso viscoso de vísceras humanas, los restos de nuestros hermanos quedarán esparcidos por el suelo que será la roja alfombra donde entre otro deleznable Pizarro, proveniente de todos sabemos donde.

    El fascismo se esconde detrás de las cortinas educadas de oficinas elegantes, desde donde azuzan jaurías enloquecidas de falsos patriotismos de pacotilla unos y avaricias típicas los otros.

    Afirme bien la dinamita entre sus manos. Sostenga dos veces la piedra antes de arrojarla contra su propia gente. Sino hay más opción defiéndase, pero no tire a matar. No necesariamente el mejor enemigo es el enemigo muerto, sino también el que nos entiende y se suma a nuestro lado.

    Evite que la sangre brote, eso andan buscando, eso es lo que quieren. Tajearle el rostro a Bolivia, que las cicatrices quemen las sombras, que el odio se anide como recuerdo de estaca ensangrentada que querrá siempre delimitar los campos y las piedras a modo de venganza.

    La víbora boreal ofrece manzanas color verde dólar a los incautos, frutos momentáneos ó envenenados intentando una vez más quedarse con todo el árbol, con toda la cosecha.

    Quieren robarles sus recursos, su suelo, sus selvas, el agua, los lagos, los bosques, los ametrinos andinos, sus alpacas, sus llamas, sus arbustos, sus entrañas.

    Despojarles de su petróleo, del Gas Natural que se encuentra en yacimientos fósiles, filones que no son más que  arena de huesos hecha vaho de vuestra estirpe, de vuestra raza.

    ¿No escuchas como hierven y gritan los humanos en esa caldera encendida con la leña externa de la codicia, de la miseria?

    ¿La zampoña de huesos perforados que intentan entonar?

    ¿Y sí el día de mañana fuésemos nosotros los con espasmos sociales solventados por los del norte?

    Y es que los Fascistas son siempre, siempre igual. No saben perder, no les cabe en la cabeza ser segundos o recibir órdenes o dar cuentas claras o recortarse las pezuñas. Respetan la democracia, las leyes y el estado de derecho y esas macanas hasta cuando les conviene.

    Los mismos que estuvieron disparando y ordenando matanzas en Puente Llaguno, los mismos que mordieron en Santiago, los mismos que reventaron campesinos en Guatemala, los mismos que desembarcaron en Bahía Cochinos, los mismos que desmembran niños en Colombia y abofetean de hachazos la América Morena.

    Bolivia nos necesita, América latina nos necesita, Nosotros mismos nos necesitamos. ¿Es qué ya hemos olvidado las heridas, mentiras, muerte y embustes de lo explotadores?

    ¿Nos quedaremos sólo mirando, mientras los traidores se pasean gritando por las calles y los canales?

    Que los Guaraníes escuchen, ellos entienden lo que significa un mamarracho sentado en el poder como simple capataz de los señores. Que los brasileños se acuerden de Joao Gulart, del General Onganía los argentinos, Haití, República Dominicana, Chile, Nicaragua y como duele recordar todo el continente pisoteado.

    Bolivia hija predilecta del Libertador Simón Bolívar, y es que sí, de Rómulo, Roma; de Bolívar, Bolivia. No más que otro pétalo de esa hermosa flor llamada América.

    Que bajen los indios desde sus casas y sus ranchas, que empuñen los cuadernos y los lápices los estudiantes, que afirmen bien esos puentes los obreros, que resista fuerte ese muro por los albañiles, que se enhieste bien el arado por los campesinos, que la letras y canciones den el tono exacto, que tiemble y retumbe la tierra al paso gigante que va marcando la Solidaridad de los Pueblos cuando uno de sus hermanos es atacado por una jauría de hienas hambrientas.

    Porque esta vez no se trata de cambiar a un Presidente.
    Echaremos fuera al yanqui y su lenguaje siniestro.

    Con la Unidad de los Pueblos la patria se verá grande con su tierra liberada.

    Andrés Bianque.

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...