• EC | Edición Mundo
  • El Ciudadano | Edición Chile
  • El Ciudadano | Edición Venezuela
  • Una sociedad plural y democrática necesita diferentes miradas del mundo. Desde El Ciudadano diaria y oportunamente, nuestras letras están en favor de construir una mejor sociedad y un mundo más justo.
    Que exista periodismo independiente también depende de ti.

    Como dice el experto mundial en comunicaciones, Manuel Castells, la comunicación es la piedra de tope del poder, el pensamiento de las personas se elabora en el terreno de la difusión de las imágenes, la información y las opiniones dadas a conocer por los medios.


    Es el juego de los intereses de poder que hemos visto los últimos días en los medios de comunicación, a propósito del atentado al ejecutivo dependiente de la corporación hidroeléctrica noruega SN Power, Mario Marchese.

    Veamos que dijeron los medios de prensa escrita (similar en TV):

    La Segunda 7 de enero de 2008:

    “Balean a ejecutivo en la puerta de su casa y dejan panfletos mapuches. Es gerente de hidroeléctrica con millonario proyecto en la zona de la Araucanía. Dos balazos estarían anunciando que la violencia mapuche radicalizada habría llegado a Santiago en su peor forma.” (Pág.2)

    El Mercurio 8 de enero de 2008:

    “Policía busca célula mapuche en Santiago tras el baleo a un gerente de hidroeléctrica. Panfletos dejados en el lugar del atentado aluden al grupo radicalizado Coordinadora Arauco Malleco.” (Titular central de portada)

    “Buscan células violentistas mapuches en Santiago” (Titular cuerpo C). “Según el propio vocero de la fiscalía oriente, Mario Schilling, la víctima (Marchese) ha declarado que podría tratarse de una manifestación de carácter mapuche, ya que esta empresa ha tenido discrepancias o manifestaciones por parte de este grupo étnico”.

    Teletrece 8 de enero:

    En entrevista al ejecutivo Marchese, niega que haya sido él quien identificó el atentado con el conflicto mapuche y le adjudica dicha asociación a la policía. Cuando el periodista le pregunta por un posible montaje o autoatentado que al generar conmoción pública podría facilitar los proyectos, no hay respuesta directa de Marchese a esta pregunta.
    La Tercera 8 de enero de 2008:

    “Nexo de atentado en Santiago con conflicto mapuche desata alarma” (Portada) “Gerente de hidroeléctrica en conflicto mapuche sufre atentado a tiros en las Condes” (Pág.14) “El atentado se produjo luego de una serie de ataques incendiarios que se han sucedido en el sur.”

    En todas las notas, la información se asocia a la oposición que estos proyectos hidroléctricos han encontrado en la zona por parte de comunidades mapuche. Además, en la posterior declaración de Nils Huseby, se hace una relación entre el atentado, el personal y las inversiones de SN Power que no tendrían “el mínimo de seguridad”.

    Como se aprecia, desde un comienzo se asume una verdad mediática, sin presentar testigos ni evidencia, que el atentado estaría vinculado a “células violentistas mapuche en Santiago” y con motivo de los proyectos de SN Power en la zona de Liquiñe y Coñaripe. La CAM niega participación en atentado (ver noticia).

    Aparte de estas declaraciones, los ejecutivos de SN Power y la prensa no han dejado pasar la gran oportunidad “extra” que les da la masividad, y han insistido en “lo buena” que es la empresa en su accionar.

    Es claro el proceso de manipulación de la información (desinformación) por parte de los medios masivos que ostentan el poder mediático nacional, que apunta a modelar a la opinión pública en la idea de “criminalizar” al pueblo mapuche y llevar a sus territorios ancestrales la lógica de la militarización como eje central de una política indígena por parte del Estado chileno.

    En este caso específico, se trata de neutralizar toda manifestación de oposición a los proyectos hidroeléctricos, justificar la suspensión de los derechos básicos de las personas pertenecientes a la sociedad mapuche y de quienes colaboren con ella, legitimando, el día de mañana, el uso de la fuerza policial en beneficio de esta corporación transnacional noruega que pretende realizar un nuevo tipo de ocupación del territorio, apoderándose del tesoro más preciado de la zona (y del mundo), las aguas de sus ríos.

    En la declaración pública que leyó el representante de SN Power, insisten en blanquear su imagen, queriendo aparecer como una empresa que ha respetado instituciones y personas de este país. Nada dice de la denuncia por mal trato que interpuso una dirigenta de comunidades en contra de un ejecutivo de SN Power en el juzgado de Panguipulli, ni de la denuncia por la ejecución de obras y faenas de alto impacto ambiental sin autorización de la COREMA y del SESMA y sin evaluación previa, que se interpuso ante CONAMA regional por parte de dirigentes de las comunidades. Y legítimamente preguntamos…

    ¿Es respetar a las personas que antes de comunicar sus proyectos a las comunidades indígenas, se compre con disimulo los derechos de aguas ancestrales, los derechos mineros del subsuelo y se adquiriera la concesión eléctrica provisoria en Santiago?

    ¿Es respetar a las personas mentir acerca del “bajo impacto” de construir este tipo de centrales, que en el caso del río Llancahue significaría la pérdida de mas de un 60 % de sus aguas que no vuelven a su cauce?

    ¿Es respetar a las personas presentar proyectos que significan la explosión de miles de detonaciones en montañas consideradas sagradas por el pueblo mapuche?
    ¿Es respetar a las personas dar órdenes a funcionarios de la empresa para hacer los estudios entrando en los campos sin permiso, sigilosamente, “a lo bandido”, incluso trasladándose en helicópteros para sortear los portones?

    ¿Es respetar a las instituciones el iniciar faenas sin autorización del SESMA ni de la COREMA, dejando a la intemperie sin medidas de seguridad varios materiales tóxicos e inflamables en los predios indígenas a los que entraron sin permiso?

    ¿Es respetar a las personas aprovecharse del crudo invierno y ofrecer a nombre de SN Power dinero y fardos de pasto como una forma de comprar sus conciencias?

    ¿Es respetar a las personas no preguntar al pueblo mapuche qué quieren hacer con sus modos de vida, obviando el hecho que son las comunidades las responsables de su autodeterminación frente a su destino histórico?

    Eso es NO respetar los estándares internacionales que el propio Estado noruego y la SN Power ha suscrito. Los ejecutivos que operan por SN Power en la zona tienen mucho que aprender del respeto a las personas y de ser consistentes con sus propios estándares. Algo así no le harían a su propio pueblo Same.

    Por otra parte, tratan de minimizar la oposición en la zona a sus proyectos. ¿Por qué no mencionan que el propio alcalde de Panguipulli, Alejandro Kohler, se ha opuesto a estos proyectos pues está seguro que sólo traerán pobreza? ¿Y por qué no hablan de la decidida actitud del concejal de la UDI de la comuna, Carlos Durán, quien ha estado permanentemente acompañando la lucha por la defensa de los derechos ancestrales de las comunidades? ¿Por qué no se menciona que no sólo es el mundo mapuche quien se opone, sino también numerosos empresarios agrícolas y de turismo de la zona quienes también han manifestado su rechazo?

    Esa es la explicación de por qué debieron detener sus obras: por el rechazo masivo de la gente a sus proyectos. No fue que se dieron cuenta solos, no fue su propia iniciativa, tuvieron que escucharlo desde muchas voces.

    Por eso las sospechas y extrañeza en todos los círculos frente a este atentado del día lunes.

    ¿Quién está detrás de este incidente? ¿A quién beneficia? ¿Se trata de una maniobra de inteligencia? ¿Grupos interesados en dañar la imagen del gobierno, para hacerlo parecer incapaz de mantener la seguridad? ¿Por qué Marchese no responde en Teletrece cuando le preguntan si se trata de un autoatentado de SN Power? ¿Se trata de una maniobra para retirar estos proyectos bajo el argumento que no hay seguridad para las inversiones, en vez de reconocer el rechazo masivo a ellos?

    Tenemos el derecho y el deber de hacernos estas preguntas, al mismo tiempo que declarar nuestro repudio al atentado al ejecutivo Marchese pues ese tipo de actos no tienen que ver con nuestros métodos y creemos firmemente que NADA lo justifica.

    Es claro que se pretende asociar al pueblo mapuche con “actos violentos”, dejando la idea en la opinión pública de un supuesto violentismo mapuche. Ese es el juego del poder de la desinformación y de los grupos de interés capitalista. Por lo demás ha sido siempre el juego de El Mercurio y hoy de La Tercera. Por eso es bueno tener presente la historia, porque una población sin memoria histórica es más fácil para manipular. Sepan que hace casi 150 años, para referirse a la ocupación de la Araucanía, El Mercurio la justificaba caracterizando a este pueblo como “horda de bárbaros a quienes es urgente encadenar o destruir en el interés de la humanidad en bien de la civilización”. (ver libro La formación del Estado y la nación, y el pueblo mapuche, de Jorge Pinto R.)

    Es importante que la opinión pública sepa que existe un pueblo descontento que se siente atropellado. Las centrales hidroeléctricas en su territorio dañarían irreparablemente su modo de vida. El agua limpia y clara de los ríos y lagos es el newen (la energía espiritual) que les dejaron sus antepasados. Si les toman las aguas, para ellos sagradas, sienten que la naturaleza va a morir. Lo que significaría que se les sigue vulnerando y empobreciendo.

    Es importante que la opinión pública sepa que en la zona existe una alianza entre el mundo mapuche y el mundo no mapuche. La amenaza al patrimonio de la zona, a sus aguas y bosques, a la biodiversidad natural, es la misma para el desarrollo de TODA la gente de la zona, y para el país. Por eso el rechazo colectivo a los proyectos hidroeléctricos.

    Es importante que la opinión pública sepa que las comunidades desconfían de la autoridad del Estado hasta que no se cumpla efectivamente con el respeto a sus derechos, compromisos suscritos por el mismo gobierno y esta empresa noruega (convenio 169, OIT). Es un punto fundamental de la desconfianza. En la larga historia de relaciones con el estado chileno, las comunidades mapuche tienen la experiencia de atropellos, engaños, despojos y exclusión del proyecto nacional. Ahora sienten una nueva afrenta y abandono del Estado por su responsabilidad de haber otorgado la concesión provisoria a una empresa extranjera, extraña al territorio, SN POWER, sin haber consultado a las comunidades. No hay ninguna autoridad de gobierno que se haya a acercado a conversar o a dar explicaciones. Tampoco se ha convocado a los vecinos a discutir el tema de la llamada “crisis energética”. Y sobre eso, también tenemos mucho que decir.

    Es importante que la opinión pública sepa que los medios de comunicación del poder establecido manipulan las noticias, ocultan información y elaboran campañas millonarias para defender los intereses de corporaciones transnacionales. Por eso el trabajo de este blog ( http://pellaifanewen.blogspot.com) es también educativo. Porque es importante cuestionar y analizar el contenido de los medios dominantes de comunicación frente a problemas de ámbito social, económico, cultural y político en el mundo de hoy. Somos responsables de nuestras críticas, como también si caemos en la credulidad ingenua hacia lo que muestran los medios masivos.

    Mesa Pellaifa Newen

    Suscríbete a nuestros boletines informativos y recibe diariamente la información más importante publicada en elciudadano.com

    * indicates required

    A qué ediciones te quieres suscribir?


    •  
    •  
    •  
    Loading...