Iniciar sesión

Jacques Lagas: el olvidado héroe chileno de la revolución cubana

De Arturo Fernández Vial pasamos a Marmaduke Grove; continuando con la serie dedicada a militares chilenos “progresistas”, democráticos, constitucionalistas, dejamos con ustedes al piloto Jacques Ernesto Lagas Navarro, el héroe olvidado de la Fuerza Aérea Rebelde cubana y de Playa Girón.

La portada de Memorias de un capitán rebelde (1964), del piloto chileno Jacques Lagas Navarro, hace referencia a la bandera rojinegra del Movimiento 26 de Julio, la guerrilla que liberó a Cuba de la dictadura de Batista en 1959. Quien llegara a ser capitán de la Fuerza Aérea Rebelde (FAR) de Cuba y héroe de Playa Girón, fue un uniformado que se identificó con el planteamiento libertario del socialismo chileno.

En abril de 1961 La Habana debió enfrentar un intento de invasión proveniente desde los EUA, traducido en el masivo desembarco de tropas irregulares en sectores costeros. En este ataque, la aviación cubana jugó un destacado papel en la búsqueda de la superioridad aérea y la expulsión de los intrusos, y dentro de ella brilló un piloto chileno que, por sus acciones de guerra, alcanzó el estatus de Héroe de Playa Girón. Esta es su historia.

Lagas, oriundo de Iquique, fue marino, militante socialista y aviador comercial. Jacques Lagas se entrenó en EUA para volar B-26, y luego de servir en compañías civiles locales, fue contratado por Cuba en 1959 para formar nuevos pilotos, por la escasez de éstos. Combatió en Bahía Cochinos piloteando un B-26 como sustituto del Jefe del escuadrón de Bombarderos Silva Tablada; realizó 8 misiones (el 5° lugar por cantidad). Luego pasó a trabajar en Cubana de Aviación. Más tarde se fue de Cuba, y se mató en Chile en un accidente aéreo, el 25 de mayo de 1971.

EL ÚLTIMO VUELO

Cuando recién había recogido el tren de aterrizaje, elevado a cien metros de altura, el viejo Curtis C-46 (en la foto) acusó una falla en su hélice derecha. Una falla que la detuvo en seco. La nave de carga de la empresa Alfa, con dos tripulantes y dos pasajeros a bordo, había despegado a las 4:23 de la madrugada desde Los Cerrillos y tres minutos después, ante la porfía de un motor, se precipitaba en los terrenos del fundo Vista Alegre, a dos kilómetros del aeropuerto.

La primera cuadrilla de rescate presenció un espectáculo aterrador. Aún sujeto a la butaca del avión, que se había partido en dos y ardía en llamas, estaba el piloto Edgardo Osses. Había muerta de forma casi instantánea. Los otros tres que iban a bordo seguían con vida, pero sus cuerpos humeaban y se retorcían en el campo. Uno de ellos era el piloto chileno Jacques Lagas Navarro, ex capitán de la Fuerza Aérea Rebelde de Cuba y protagonista de los combates aéreos que derivaron en la derrota definitiva de las fuerzas anticastristas, que moriría horas después en la Asistencia Pública.

Su muerte, ocurrida el 25 de mayo de 1971, fue cubierta por la prensa chilena, pero pasó inadvertida en Cuba. Aunque su papel había sido decisivo en los combates de Playa Girón y Bahía Cochinos, al punto de ser condecorado por Fidel Castro, el piloto chileno se desencantó tempranamente y volvió renegado a su país, tras una penosa pugna con la oficialidad.

A 38 años de su muerte el hombre ha sido olvidado casi por completo. En Cuba fue borrado de la historia oficial; y acá, pese a que es de los pocos pilotos chilenos, sino el único, que ha peleado en una guerra de verdad, no engalana panteón alguno.

A Jacques Lagas, hijo de inmigrante holandés, nacido en Iquique en 1925, no hay dónde ubicarlo. Fue expulsado de la Marina y de Lan Chile lo despidieron por sumarse a una huelga. Militó en las filas del Partido Socialista y abrazó solidariamente la causa de la Revolución Cubana. Y aunque murió convencido de que había que defender esa revolución, gustoso habría peleado después contra Fidel.

SU PROPIO AVIÓN

Si hoy se conocen las hazañas de Jacques Lagas es porque él mismo se ocupó de que no se olvidaran. A su retorno a Chile, en 1962, comenzó a escribir un libro que publicó dos años después con el título de Memorias de un capitán rebelde. Narrado con pluma segura, en caliente, y la frente en alto, es un valioso documento histórico que no deja títere con cabeza. Ni siquiera a su autor: la guerra dejó traumas que se fueron agravando con su progresivo desencantamiento.

A Cuba llegó a principios de 1959, una vez que Castro conquistó el poder, y de los chilenos que se enrolaron en la Fuerza Aérea Revolucionaria -FAR- fue el único piloto que entró en combate directo. Los dos primeros años estuvo dedicado fundamentalmente a misiones de instrucción y transporte, pero en abril de 1961, con la invasión estadounidense de Bahía Cochinos, y ante la escasez de pilotos de guerra, pasó a la primera línea.

En esos días Lagas mostró valor, aparte de ingenio. El historiador aeronáutico Iván Siminic, uno de los pocos que se han ocupado del personaje, escribió que frente al desastroso estado de la flota aérea castrista, el piloto construyó un particular B-26 (en la foto), a partir de aviones dados de baja, un modelo de bombardero sin bombas, “cuyo único armamento consistía en seis ametralladoras de calibre .50 en la nariz, cuatro a estribor y dos a babor”. Y para hacerlo más suyo, en el fuselaje gravó su nombre y rango, una bandera chilena y el lema ‘Por la razón o la fuerza’ distintivo dentro de un rayo rojo. Con este aparato, que bautizó El Caballo –igual que el apodo dado a Fidel Castro-, se lanzó a la gloria.

En su libro escribe que un día voló sin escolta, “en un cielo infestado de aviones enemigos que, según nos enteramos después, eran 16 en total. Dieciséis contra uno. La cosa era seria”. En otra batalla se enfrentó solitario a una flota de 13 barcos. “Era cosa de locos, y yo era más loco, por intentarlo”, escribió. Se habituó a esquivar y recibir fuego amigo y enemigo (ambos bandos tenían el mismo modelo y color de avión), y al término de nueve misiones exitosas, varias heroicas, el piloto chileno, junto a seis cubanos y un nicaragüense fue condecorado por Fidel Castro. El honor le duró poco.

PENOSO RETRATO

Terminada la batalla final, Lagas empezó a tener serios problemas con algunos compañeros, particularmente con aquellos que, según el libro, ascendían y copaban los primeros puestos sin haber disparado un tiro. O peor: que habían sido leales a Batista. El mérito empezó a ser partidista, acusa, y a medida que era pasado a llevar y el régimen se abanderizaba con Moscú, su antibolchevismo se tornó crónico.

En sus memorias cita varios hechos que en su óptica fueron afectando la honra y ética militar de las FAR, pero de sus quejas se adivina que la desilusión se originó en asuntos más personales que políticos. Así, las desavenencias derivaron en lo que describe como una “persecución sistemática y organizada” en su contra.

El retrato que hace de sí mismo es penoso, a veces patético. Oficialmente siguió siendo capitán de las FAR, de uniforme verde oliva, galones y pistola al cinto, pero en los hechos terminó viviendo encerrado en un departamento de La Habana, ahogando sus penas en alcohol. Dos veces intentó suicidarse, y una cubana, que sería su esposa y madre de sus dos hijos llegó a salvarle la vida.

Los últimos meses de este período se los pasó escribiendo cartas a Ernesto Che Guevara y Raúl Castro -quienes nunca acusaron recibo- y haciendo guardia en las oficinas de Punto Cero para intentar entrevistarse con Fidel, a quien recuerda “rodeado de su cohorte de aduladores y guardaespaldas”. Un día, por cansancio, este lo recibió, y ahí Lagas, según cuenta, le soltó todo, que cientos de ex combatientes habían sido “vejados y humillados” por no estar afiliados al PC cubano, que habían sido víctimas de “injusticias y canalladas”, que la FAR estaba maleada. Fidel lo escuchó atento y terminó ofreciéndole una casa y un auto para que se tomara unas buenas vacaciones, pero el chileno, a esas alturas, no quería más guerra.

En diciembre de 1961 el piloto volvió a Chile y fue recibido como un mito viviente, asistiendo a cuanta cena y acto se organizó en su honor. Pero Lagas no estaba para homenajes; quería acción, y a principios de 1962 volvía a la isla dispuesto a terminar la tarea. “Había que recuperar esa revolución, costase lo que costase”, escribió.

Mientras, sus memorias ya estaban listas para ser publicadas. Después de pasar por los “expertos” del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y los de la policía política cubana (G-2), el documento “se vio reducido en dos terceras partes”. Pero aún le faltaba el censor del Partido –entonces Aníbal Escalante-, que quería arrancarle otro trozo, porque todavía presentaba “lagunas políticas”. Luego de un áspero intercambio de criterios, Lagas le espetó: “¿Qué sacamos, compañero Escalante, con decirle al mundo que aquí existe completa libertad de prensa, en circunstancias en que usted hace censurar todo lo que se dice, se piensa y se habla en este país? ¿Quiere acaso hacer la historia a su manera?”.

Sin duda daba en el clavo. Como suele suceder, las peripecias de la censura ayudaron a enriquecer el libro, junto a los numerosos testimonios de lo que en Cuba ocurría y que negaban los principios en que se había educado el aviador. Finalmente, por su negativa expresa, por la vergüenza que significaba el esqueleto informe en que habían convertido su obra, el público natural al cual estaba destinada nunca la leyó.

Cuando Memorias de un capitán rebelde llegó a las manos del lector chileno, ya aquel hombre valiente, que se había brindado de manera absolutamente voluntaria a participar en los combates de Playa Girón, a volar los viejos B-26 que otros pilotos rehuían, había regresado a su patria, no sin antes enfrentar enormes obstáculos. La herida de Cuba nunca le cicatrizó, aunque murió amando, en su esposa y su hijo, a la tierra de las palmas y los sufrimientos.

ÚLTIMOS DÍAS

No queda claro qué pretendía hacer exactamente de vuelta donde no lo querían,: con suerte consiguió un puesto menor en Cubana de Aviación. Lagas, el héroe de Playa Girón (foto), era porfiado y demoró unos ocho meses en darse cuenta que había ido a perder el tiempo. a enfermarse de los nervios y ganarse más problemas que no terminaron una vez que estuvo de vuelta en Chile, a fines de 1962.

Se separó de su mujer, quien partió a vivir a Miami con sus dos hijos y se encerró a llorar sus penas en un departamento de la calle Londres. Su sobrino, Ariel Lagas, recuerda que llegó a pesar 40 kilos y que tuvo que ser rescatado por su hermano René, padre de Ariel, para que no se perdiera. “Estaba mal el tío”, dice el sobrino, que vivió con él y guarda su bitácora y unas pocas fotos de su época de gloria.

No se conservan imágenes de sus últimos días, pero es seguro que estaba un poco mejor. Jacques Lagas Navarro había vuelto a volar, y aunque estaba en una compañía menor y era copiloto, ya no pedía más. En su caso, después de todo lo vivido, la cosa era esa: morir con las botas puestas.

RECONOCIMIENTO COMUNAL

En 2008, en la comuna de Los Cerrillos, se bautizó a una calle con el nombre del piloto civil chileno Jacques Ernesto Lagas Navarro (de destacada participación en la Fuerza Aérea Rebelde en la Cuba de los años ’60, especialmente durante los acontecimientos de Playa Girón, también conocidos como Invasión de Bahía Cochinos).

El lugar elegido es adyacente al sitio donde el 25 de mayo de 1971 cayó el avión Curtiss Commando C-46 matrícula CC-CAZ, hecho en el cual encontrara la muerte Lagas y su tripulación, y en el cual se instaló (o renovó) también un monolito con placa recordatoria (en la foto) con los nombres de las víctimas de ese luctuoso hecho, mismo que da origen al reconocimiento logrado a través del otorgamiento del nombre a dicha vía pública.

EXTRACTOS del libro Memorias de un capitán rebelde:

El 19 de abril de 1961, vuelo mi avión de combate sobre el pueblo de Playa Girón. Había despegado por tercera vez en ese día a las 16:50 horas. Recuerdo las instrucciones que he recibido antes de elevarme: “el enemigo se hace fuerte en el mismo pueblo de Playa Girón, y hay que liquidar esa batalla antes de que caiga la noche; de los contrario pueden reembarcar o recibir repuestos al amparo de la oscuridad”.

Llamo a mi bombardero: “mire Cuadrado, tome nota tranquilamente. Vamos a bombardear a 6.000 pies de altura. De sur a norte, con una velocidad de 250 millas por hora; el viento es del norte de 15 nudos. No hay deriva. ¿Entendido bien? -Sí Capitán, copiado todo correcto- Recuerde- agrego- o pone las cuatro bombas en el pueblo, o le parto la siquitrilla llegando a la base… Cuadrado, lo que ve directamente adelante y pegado a la costa es Girón. Desde aquí ya se puede apreciar el pueblo, la pista y el camino, ¿lo ve?- Si jefe… Por el intercomunicador me llega la voz tensa de Cuadrado: “-cuatro bombas fuera, capitán, Cayeron medio a medio en el pueblo-agrega a media voz, a lo mejor sintiendo lo que habíamos hecho.

Miro hacia Girón. El pueblo no se ve; está envuelto en una inmensa nube blanca que se eleva a más de dos mil pies de altura. Las cuatro bombas de 500 libras cada una hicieron blanco directo. Son las 17:35 horas del miércoles 19 de abril de 1961. Según supe después el enemigo se rindió incondicionalmente a las 17:40 horas de ese mismo día. Exactamente cinco minutos después del bombardeo.

El 19 de abril de 1962 y a pesar de que ya estaba curado de espanto, casi me caigo del asiento en la cafetería Marakas, al ver las fotografías de los destrozos que yo había ocasionado en Playa Girón, cuando bombardée dicho pueblo por orden de Fidel, el miércoles 19 de abril de 1961, a las 17:35 horas, como producidos por efectos del “brutal bombardeo del imperialismo yanqui”. Aparecían las fotografías acompañadas de grandes titulares de la Revista Verde Olivo, en los periódicos Revolución y Hoy. Miraba atónito, incrédulo y asombrado las fotografías. No podía dar crédito a los que estaba viendo. Engañar y mentir de esa manera caía ya en lo ridículo. Miles de hombres habían sido testigos de aquellos trágicos y sangrientos bombardeos.

De repente vino a mi mente la conversación sostenida con el camarada César Escalante, cuando insinuó insistentemente que cortara la parte de mi libro en la cual yo relataba ese hecho. Ahí estaba por fin el verdadero motivo por el cual mi libro había sido censurado totalmente.

Nuevamente la mentira, el engaño y la burla cruel que se hacía al pueblo de Cuba, al permitir que viudas, huérfanos y adoloridas madres, depositaran ofrendas florales en esos falsos monumentos, productos de nuestras propias bombas y que se atribuían al imperialismo yanqui, para exasperar a los pueblos del mundo. El asco y la repugnancia que tal procedimiento me produjo, se transformó en complejo de culpabilidad y complicidad. Decidí de ese instante, hacer lo inhumanamente posible para abandonar Cuba y contar al mundo LA VERDAD HISTÓRICA…

Por Jacques Lagas (Chileno, capitán del Ejército Rebelde, piloto de Combate de las FAR cubanas y Héroe de Playa Girón)

Varios personajes importantes de la revolución cubana que han roto con la dirigencia bolchevique no se fueron a Miami y siguieron fieles al ideario del Movimiento 26 de Julio. Entre ellos podemos mencionar a Carlos Franqui, quien rompió con el castrismo definitivamente en 1968, al oponerse a la invasión del Pacto de Varsovia sobre Checoslovaquia. A los 88 años, hoy vive exiliado en Puerto Rico.

FUENTES:

Cristóbal Peña /La Tercera, 2006

Iván Siminic /El observador aeronáutico, 2006-2008/ Fotos: Juan Carlos Velasco

Miguel Cabrera Peña /Cubaencuentro.com, 2003

Artículos relacionados:

Arturo Fernández Vial: “El Contraalmirante del pueblo”

Marmaduke Grove, la Aviación y la República Socialista de 1932

El Ciudadano

Reglas del Ágora:
Todo comentario que atente contra los derechos humanos y se centre en la grosería para descalificar, no será admitido en el presente espacio de debate ciudadano. Recomendamos su comentario no supere las 10 lneas para ser aprobado con prontitud.

22 comentarios para “Jacques Lagas: el olvidado héroe chileno de la revolución cubana”

  1. Luis Aravena comentó el 26 de Octubre, 2009 a las 5:56 pm

    Felicitaciones a El Ciudadano por este articulo.

  2. gabriel marchant cornejo comentó el 26 de Octubre, 2009 a las 7:03 pm

    Por qué no se saben estas historias tremendas.VALEN MÁS
    LOS FARANDURELOS PROGRAMAS DE NUESTRA TRISTE tv,O LOS
    FOMES POSTULANTES A PRESIDENTES?
    HE QUEDADO IMPRESIONADO CON ESTA HISTORIA Y MAÑANA SALDRE EN BUSCA DE ESOS MONOLITOS QUE RECUERDAN ESTA BELLA HISTORIA
    GRACIAS.

  3. Erasmo comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 4:30 am

    A la nota expuesta; Una parafràsis; El señor lagas efectivamente luchò en bahìa de cochinos contra los mercenarios del imperialismo pero lo que no dice el lastimero y tendenciosos artìculo es que lagas era solo un aventurero sin ideario polìtico ni nada, participo en los combates por simple deportivismo ya que ni la revoluciòn ni el pueblo cubano nunca le importaron nada, y aquello lo dice de primera mano la desaparecida escritora Matilde Ladròn de Guevara que al igual que lagas estaba en Cuba por esos años y sus experiencias las narrò en su peculiar estilo en el libro “vivencias en el cañaveral”, la señora ladròn de guevara es una mordaz y refractaria antirevoluciòn por lo que està en la misma trinchera que el aventurero lagas y lo retrata tal cual es un mercenario màs que lucha por su vanidad y nada màs y por un reconocimiento de hèroe que indudablemente no tiene sin moral, principios ni valores ni nada, y que habrìa estado mucho màs a gusto en la cuba del lupanar pro-yanqui que en la revolucionaria.
    Invito a los lectores de “el ciudadano” a leer el libro y que de este lagas sea la señora ladròn de guevara que cuente el minuto de gloria militar que viviò el tal lagas al final un aventurero y nada màs.

  4. Julio Salas Espinoza comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 5:12 am

    Felicitaciones,felicitaciones tambien a Cerrillos por la iniciativa de nombrar unas de sus calles con tan insigne nombre.

  5. Cristian Celis comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 6:13 am

    Muy interesante la historia de este piloto chileno q´lamentablemente fue olvidado en Cuba , donde en realidad deviera ser recordado como heroe espesialmente por Fidel Castro quien se vio directamente beneficiado por la valentia de este chileno.

  6. pedro comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 10:21 am

    bonita historia lo lamentable es que fidel y la rebolucion lo hayan olvidado y lo hallan dejado al nivel de tonto util bueno se entiende si se desencanto del regimen cubano Es mas cualquiera se habria desencantado porque exponer su vida para que el poder y el abuso cambie de manos debe de ser desencantador y eso es lo que ha pasado en la isla alli sobran el alimento y las comodidades para fidel y toda la camarilla que lo sostiene fidel come hasta por los codos al igual que fulgencio pero el pueblo se muere de hambre fidel tiene una cuenta de ahora asi de gorda al igual que fulgencio el pueblo no conoce los pesos. El pueblo conoce los alimentos de nombre se alimenta solo con ideologia eso de la revolucion patria o muerte esos son sus alimentos las playas y lugares de esparcimiento estan reservadas para los jerarcas y uno que otro ciudadano para la propaganda pero la gran mayoria no tiene axceso a estos “lujos” solo los conocen por fotos. Asi cualquier extranjero que haya ayudado a la revolucion se habria visto decepcionado al ver que antes el gozador era fulgencio y su camarilla y ahora el gozador es fidel y sus revolucionarios pero para el pueblo solo las migas si un soplon hay que sacarle los flatitos porque come todos los dias a la semana y
    3 veces al dia un ciudadano comun y corriente con suerte come una comida al dia Viva la revolucion paria o muerte venceremos dan asco

  7. LUIS comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 11:08 am

    ERASMO, QUE CAPRICHOSO SU COMENTARIO, TRATA DE DESMENTIR LO QUE ESCRIBEN VERDADEROS PARTICIPANTES EN LA HISTORIA CUBANA, RESPETE A LOS QUE NO HABLAN COMO PAPAGALLO LAS CONOCIDAS Y VIVIDAS AVENTURAS REVOLUCIONARIAS QUE SEGURAMENTE UD NO LAS VIVIO O TALVEZ PARITICIPO DESDE UN ESCRITORIO.

  8. Hugo Montesino comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 12:06 pm

    Tengo ambos libros, el de Lagás y “Adiós al Cañaveral” (nombre del de Matilde Ladrón de Guevara), Ed. Del pacífico. Confieros haberlos leido joven y con ciertas dudas. La historia posterior me ayudó acomprender mejor esos testimonios. Es difícil encontrarlos pero dan detalles, anecdóticos algunos, que permiten ver la otra cara de los procesos revolucionarios del siglo XX, ( esos que se comen a sus propios hijos,como dijo Dantón): en especial…. la ola de oprtunistas que suelen subirse al poder tras el triunfo. (Conocidos en Chile como “brigada 6 de octubre” pues aparecieron en masa tras el triunfo del NO en 1988 y callaron durante toda la lucha antidictatorial.)

    También se percibe el idealismo romántico de muchos internacionalistas, quizá no formados politicmente de modo ortodoxo, pero ninguno sabía realmente el curso futuro del proceso Cubano,pues es 50% resultado de la coyuntura creada post triunfo. Baste señalar (o leer si es posible la prensa cubana de esos años) que había comunistas en el Gabinete de Batista. Por algo el partido que hizo la revolución se llamó Movimiento 26 de Julio…¿Y en qué estaba el PC de Blas ROca y otros próceres?. Lagas es el equivalente de otros revolucionarios independientes es internacionalistas ,pero decididos, no meros aventureros, pues sabían en lo que se metían, como G.Orwell en España (“Homenaje a Cataluña” , Ed. Seix barral)y que vieron el lado poco recomendable de los “compañeritos” stalinos,etc.
    Esto es memoria, pero también permite la crítica histórica; superar estas “vicisitudes históricas” es un desafío, aunque siempre las malditas circunstancias pesan: el Bloqueo de USA, alimentar el pueblo, el balance de poder inrterno y la URSS como única aliada que ayudaba ( como en España el 36), hicieron el resto. También el Ché tuvo sus roces con el PC , no lo neguemos, en su cargo en ministerio de economía y que explica en parte su opción por largarse a armar la revolucion en otros lados, por no causar más problemas internos a Fidel.
    En la polémica latinoamericana,quien llevó la batuta en descalificar a Fidel,el Che y la revolución cubana fue nuestro PC, chileno,(L.COrvalán) y se dijeron de todo, cosa hoy superada u olvidada. Leer el Diario del Che,editado en Chile por Punto Final, estaba prohibido terminantemente a los militantes de la Jota,segun testimonio de amigos de esa época (“su edición era financiada por la CIA para dejar mal a Monge, del PC boliviano, y propiciar el voluntarismo pequeñoburgues ultraizquierdista guerrilerista, etc..etc..etc.).
    Leer, incluso lo que no nos gusta, es hacer funconar la dialéctica en nuestros sesos, y no sólo a la hora de analizar “a los otros”. Humanos,demasiado humanos, todos.

    Felicitaciones por el artículo y las ilustraciones de las aeronaves.
    Hugo Montesino.
    Concepción.

  9. Hector comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 1:02 pm

    si alguien participa en un movimiento revolucionario, tambien debe saber que llueven los oportunistas (ej UP 5). Pero tanbién debe saber que en un partido que se dice revolucionario es peligroso discernir de la opinión de los dirigentes. Caes en el olvido o te persiguen sin importar tu pasado. esos es producto del stalinismo que manchó todos los movimientos bolcheviques.
    No te olvides, si quieres permanecer en un partido que se dice revolucionario, debes callar tus opiniones diferentes. El centralismo revolucinario no existe, lo que sí son las camarillas que se toman el poder para sus fines.

  10. Erasmo comentó el 27 de Octubre, 2009 a las 4:52 pm

    Al post del señor Luìs; En una revoluciòn hay toda una fauna humana que participa en una misma trinchera, y es obvio que hay individuos sorprendidos en ese tipo de voràgine que participan pero no tienen convicciones, ni conciencia ni solidaridad, como el tal lagas lucho por ego y vanidad, la señora ladròn de guevara con todo lo que odiò a la revoluciòn lo retrata muy bien, un sujeto en busca de figuraciòn y es inaudito que se le enaltezca en el panteòn del pueblo, ahora sì hubo chilenos en la revoluciòn cubana que callada y sobriamente dieron solidaridad y no pidieron nada a cambio, y eso sì son revolucionarios de verdad.

  11. Nicole comentó el 29 de Octubre, 2009 a las 5:40 am

    El es mi tio abuelo (Jacques Lagas)

  12. alexis edmundo osorio gonzalez comentó el 31 de Octubre, 2009 a las 5:44 am

    este es tio mio y fue un reaccionario alimentado por los yanquies es un traidor al pueblo cubano este no es ningun heroe el fue que se arranco del fuego…

  13. Patricio Santiagos Donoso comentó el 3 de Enero, 2010 a las 7:49 pm

    Volé en varias oportunidades con Jaques Lagas, fuí su primer oficial en ALFA CHILE y lo recuerdo como un buen hombre, profesional, pero que estuvo muy afectado hacia el final de su vida y gracias a nuestro apoyo estaba afirmándose en su nueva vida. El accidente que le costó la vida se debió a una mala planificación a lo que se sumó el cansancio.

  14. Pavel Sukhoi comentó el 7 de Febrero, 2010 a las 1:11 pm

    felicitaciones por el ‘artículo’, que es una vulgar copia del escrito por Iván Siminic en el Boletín del Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, así como en su blog El Observador Aeronáutico. Ni siquiera el ‘autor’ de esta excelente nota se dio la pega de hacer sus propios dibujos. Viva la re-bolución!

  15. Rodrigo Correa MArquez comentó el 13 de Junio, 2010 a las 11:18 am

    Yo conoci a la Negro la gas en mi cas , lo vi varias veces y hablamos mucho de su libro 26 memorias, hasta melo autografio, vole varias veces co el en ALFA desde arica a stgo con carga de mi padre, nunca me olvido cuando entro al casino de ARICA VESTIDO DE su uniforme de Catitan Fuerza aerea Rebelde VERDE OLIVA Y CON PISTOLA AL CINTO .mi famili y somos unos admiradores de su causa y de su forma de luchar por sus ideales.
    Hsta el cielo Negro Lagas
    atte
    Rodrigo Correa
    Arica Chile

  16. Edelberto Espinosa comentó el 13 de Junio, 2010 a las 9:13 pm

    conoci a lagas cuando yo era mecanico de vuelo de los b-26 en la base aerea de san antonio de los banos en cuba.hombre serio ,excelente piloto ,vole con el muchas veces ,volava con mucha seguridad,muy metodico,vuen navegante,tengo algunas anecdotas de el que se desconocen,yo espero que pronto las pueda las pueda publicar en un libro que pienso publicar. recuerdo a fines del ano 1962 cuando nos despedimos.poco tiempo despues yo me gradue de piloto y estuve volando hasta 1979 que fui a la prision. hoy vivo en u.s.a. nunca habia visto nada acerca de lagas.tanpoco lo de los hijos su esposa cubana la conocio por mi.si publico leeran algo que contadas personas conocen. Edel Espinosa

  17. Edelberto Espinosa comentó el 17 de Junio, 2010 a las 9:02 am

    He visto algunas opiniones acerca del piloto aviador jacques lagas navarro. si alguien tiene interes de conocer algo de lagas pueden preguntarme a mi que le conoci varios anos,vole con el estuvimos en peligro juntos y por favor no ofender la memoria de alguien que llego a cuba a defender lo que creyo era justo ,asi me paso a mi tambien y en pago fui a parar a una prision que era un campo de concentracion casi igual a los recordados en alemania cuando la guerra. Lagas fue un caballero asi le recordamos los cubanos que estuvimos bajo su mando. Hoy vivo en u.s.a. aqui hay incluso un navegante bombardero que estuvo en los combates de giron.lamento su muerte.respeto para un hombre de respeto.

  18. el roto con suerte comentó el 26 de Agosto, 2010 a las 2:27 pm

    AL SEÑOR IVAN SIMINIC QUE HACE ARTICULOS COMO SUPUESTO HISTORIADOR SIN INDAGAR NI DARSE EL TIEMPO DE LEER Y RECOPILAR HECHOS DE LA HISTORIA QUIEN JAMAS FUE TESTIGO DEL IMPACTANTE ACCIDENTE AEREO QUE SUFRIO LAGAS Y TODA LA TRIPULACION DEL C-46 DE ALFA, ADEMAS DE DARSE ASI MISMO TODOS LOS CREDITOS DE ESTE ACONTECIMIENTO, GRACIAS A JOAQUIN JIMENEZ POR DARLE A CONOCER EL LUGAR EXACTO DE LA RESTAURACION DEL MONOLITO Y DE LA INTERVENCION Y NO DESTRUCCION DE ESTE MONUMENTO ADEMAS GRACIAS A JOAQUIN SE LE LOGRO DAR EL NOMBRE DE PILOTO JAQUES LAGAS A LA CALLE DONDE SE ENCUENTRA.

    GRACIAS

  19. servando piñera c. comentó el 2 de Febrero, 2011 a las 1:18 pm

    Siento una gran admiraciòn por este aviador chileno,desde que leì su libro “memorias de un capitàn rebelde”,tenìa yo 17 años y me lo facilitò un compañero de curso.Como todos los jovenes de la epoca sentìa yo una gran admiraciòn por la revoluciòn cubana,pero al leer el libro y los sucesos posteriores me hicieron ver la realidad (tal como a Lagas) y constatar que el sr. Castro no era màs que un izquierdista que lo ùnico que querìa era apoderarse del poder y tener al pueblo cubano peor que con Batista,la prueba es que han pasado 52 años y el su hermano continùan al frente transformando a Cuba en una odiosa dictadura y viendo la paja en el ojo ajeno y no la viga que tienen en el propio.Gracias Capitàn J. Lagas por iluminarme y hacerme ver la realidad.

  20. nestor gonzalez a comentó el 28 de Mayo, 2011 a las 10:17 am

    este libro lo lei hace unos veinte años . me parecio fantastico saber la existencia de e4ste piloto chileno con una gran experienciaen combate real.me emociono mucho .quizas fue la primera vez que comence a desencantaeme de algunos hehos ocurridos en la revolucion cubana , hechos narrados en primera persona , por alguien que habia participado en ella

  21. Manfred F comentó el 31 de Mayo, 2011 a las 5:42 pm

    A raíz del aniversario del accidente del Curtiss C-46 de Alfa Chile ,se invita a ver el siguiente enlace:

    http://modocharlie.com/2011/05/a-40-anos-del-accidente-del-curtiss-c-46f-cc-caz/

    Atte.

    Manfred F

  22. nicolas comentó el 31 de Agosto, 2011 a las 6:50 pm

    gran articulo los felicito una gran libro

Escriba un comentario

Si deseas que tu imagen aparezca junto a tu comentario, puedes registrarte en El Ciudadano y subir una foto a tu perfil. Si lo prefieres, también puedes registrarte en gravatar.com para que tu imagen aparezca en todos los sitios donde comentas.

HAZ TU PORTADA

El Ciudadano al Aire en Spreaker

 
Blogalaxia