Luteranos apoyan Acuerdo de Vida en Pareja
La Iglesia Evangélica Luterana de Chile se pronunció a favor del Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) que apunta a regularizar ante la ley las uniones de pareja sin importar su género. Dicen rescatar el valor democrático de la iniciativa y agregan que “ya no existe en la práctica un modelo absoluto de familia y de vida en común porque las circunstancias de diversa naturaleza en nuestra sociedad y en nuestra cultura nos muestran un pluralismo de propuestas de contención afectiva que son objeto de nuestra atención pastoral y reflexión fraterna”.
La Iglesia Luterana es la primera iglesia que manifiesta disidencia a una carta enviada al gobierno a principios de octubre firmada por representantes de confesiones Católica, Ortodoxa, la Mesa Ampliada de Organizaciones Evangélicas, Anglicana, Metodista Pentecostal y la Iglesia Pentecostal Apostólica.
El texto fue firmado por Luis Álvarez Figueroa, pastor presidente de la Iglesia Luterana. Esta dice:
Los desafíos que presenta nuestro tiempo y nuestra sociedad siempre son tiempos de crecimiento y diálogo. Es por ello que la Iglesia Evangélica Luterana rescata el valor democrático iniciado con la proyecto de la Ley en trámite en el Congreso.
Queremos compartir nuestra mirada sobre esta nueva etapa que se inicia de reconocimiento de derechos de ciudadanía y de respeto de la dignidad que toda criatura tiene por haber sido creada a imagen y semejanza de Dios. Tenemos plena conciencia que lo nuevo y los desafíos se resuelven con diálogo y que las condenas que se sustentan en el prejuicio no ayudan a discurrir el pensamiento que despeja los miedos.
Deseamos aportar una mirada desde la ética cristiana, que favorece el espíritu crítico, espacios de aprendizaje y el reconocimiento del otro, que nos ayuden a elaborar nuevos modelos de convivencia sustentados en el amor y la ternura, que se construyen desde la dignidad y la justicia reafirmando el rol del ciudadano y el ejercicio de sus derechos y responsabilidades, como expresión de participación en la creación de una sociedad más justa, que reconoce la autonomía de la sociedad civil de cualquier teología particular para darse sus propias formas de organización y de consenso surgidos de la práctica democrática.
Nuestro compromiso está a favor de la vida, como don de Amor que proviene de Dios, y de favorecer nuevos espacios de convivencia plural como comunidad inclusiva.
Nuestra perspectiva teológica respecto de asuntos que tienen que ver con la humanidad en general parte del concepto de la creación, del Dios creador que sostiene su creación, y del ser humano como creatura al cual se le ha dado la responsabilidad de administrar esa creación inicial y permanente y por ello reconoce que lo instituido en la historia y la cultura da lugar en el presente a nuevos instituyentes como expresión auténtica de la libertad, el derecho de los sujetos, la convivencia con lo diverso y el principio del amor al prójimo, desde lo bíblico y desde el pensamiento que nos da nuestra confesionalidad evangélica luterana.
A imagen del Buen Pastor sabemos que esa es la más saludable teología que nos permite juntos crecer y construir una comunidad de fe y una sociedad cada vez más inclusiva.
Estamos convencidos que esta Ley y este registro de Acuerdo de Vida en Común no constituye una amenaza contra el matrimonio porque, si bien tiene semejanzas, estamos hablando de realidades sumamente diferentes. No podemos dejarnos confundir por un vocabulario utilizado con mucha ligereza. Los promotores de esta legislación y los principales protagonistas, tienen conciencia de esa particularidad. Por otra parte tenemos que ser sinceros y reconocer que los cambios de paradigmas socioculturales han impuesto diversas formas de vida familiar. Ya no existe en la práctica un modelo absoluto de familia y de vida en común porque las circunstancias de diversa naturaleza en nuestra sociedad y en nuestra cultura nos muestran un pluralismo de propuestas de contención afectiva que son objeto de nuestra atención pastoral y reflexión fraterna.
Llamamos a ser cuidadosos en imponer a otros nuestras costumbres, e interpretación de la religión, como absolutos, y a considerar que la sociedad genera cambios que favorecen, desde la cultura y ciudadanía responsable, nuevas condiciones de vida democrática.
Sean estas líneas un aporte a esta rica etapa que inicia nuestra sociedad en la búsqueda de un respeto por el pluralismo social, cultural, religioso y humano que necesita de todos y todas para pensar y construir aquella otra sociedad que sabemos posible. Mientras aguardamos el establecimiento pleno del Reino de Dios.
Luis Álvarez Figueroa, Pastor Presidente
Por la Iglesia Evangélica Luterana en Chile









jaime marin comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 5:08 amMAS ALLA SI SE ESTA DE ACUERDO O NO, MERECEN RESPETO QUIENES
SON CONSECUENTES PREDICAR ACTUAR, LOS CRISTIANOS EN GENERAL HAN
PREDICADO CON MAJADERIA ESTAR EN CONTRA MATRIMONIOS HOMOSEXUALES
SE BASAN EN LA BIBLIA, VEO QUER AHORA LOS LUTERANOS EVANGELICOS
PARECE QUE NO *CACHAN * NO SE HAN DADO CUENTA EL PROYECTO
DEL GOBIERNO A V `P ES UNA ESPECIE DE CABALLO DE TROYA PARA
EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL, el solo acto legal de oficializar el AVP en el Registro Civil ya es una forma matrimonio legal

olga larrazabal comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 5:40 amMis felicitaciones a la Iglesia Evangélica Luterana, por su reflexión centrada en el respeto y el amor al prójimo.

Yasna Orellana comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 10:06 amPor fin leo un discurso consecuente de una iglesia, a sus valores humanos y cristianos….me alegro que de a poco las iglesias abran sus ojos y acepten y respeten las realidades existentes.

"Indignado" Ser comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 12:48 pmEl AVP sigue siendo discriminatorio, si yo tengo una pareja de mi mismo género ¿Por qué no puedo ir a un registro civil? ¿Por qué no puedo tener un matrimonio civil, tal como cualquier otro ciudadano? Si el Amor es igual para tod@s y hay real igualdad ante la ley, entonces podríamos casarnos por el registro civil de igual modo. ¡La ley es laica y no religiosa!

Juan II comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 2:25 pmPor lo visto los Luteranos toman posición de vanguardia en materias sociales y culturales, sin duda respetar las decisiones individuales en una sociedad es un avance en materia de libertad.

Manu el Eurovisivo comentó el 19 de Octubre, 2011 a las 8:51 pmEn general, todas las Iglesias Reformadas deberían llegar a la misma conclusión. La interpretación de la Biblia como su Revelación debe ser hecha en su contexto histórico para que tenga sentido… Felicitaciones, porque es un aporte al pobrísimo debate en la materia en Chile.
“Hacer valores sagrados y absolutos de fenómenos históricos, puramente humanos –como los “valores de la familia”, la Tierra Santa o el Islam- es idolatría, y, como siempre, sus ídolos les obligan a tratar de destruir a sus adversarios” (En defensa de Dios. El sentido de la Religión. Karen Armstrong. Ediciones Paidós Ibérica. S.A. 2009. Pág. 327).

Mauro comentó el 20 de Octubre, 2011 a las 12:13 amCreo que antropologicamente es una buena vision, mas nivel cristiano es un poco devil, en su argumentacion, como Crisitianos no podemos decir si a todo sin una reflexion teologica y esegetica seria, estoy de acuerdo con la union civil de parejas de distiento genero, es profundamente crisitiano vivir en el amor, pero una argumentacion mas profunda y precisa del pastor luterano es vital.

Manu el Eurovisivo comentó el 20 de Octubre, 2011 a las 8:30 amMauro: Si hay una argumentación teológica profunda, que obviamente no puede ser explicada dado la extensión del comunicado. Pero no sólo Quáckeros, Luteranos y algunas Iglesias Episcopales tienen una visión antropologicamente correcta. Si lees el libro que mencioné antes, hay muchas vías para llegar a la misma conclusión.

patricio david carvajal ruiz comentó el 23 de Octubre, 2011 a las 7:50 pmPor varios siglos un delgado hilo de remanente de la verdad, casi clandestino habia caminado paralelo a la apostasia, Martin Lutero lo sabia y esa fue su inspiracion junto a la palabra de Dios lo que lo llevo a clavar aquellas 95 tesis en la puerta de la iglesia del palacio de Wittenberg el 31 de Octubre del 1517; hoy, a 494 años desde entonces, los martillos de Lutero se siguen oyendo, clamando por una nueva reforma que nos lleve a beber nuevamente de las fuentes cristianas y eternas de la Palabra de Dios. (Genesis 5:2) “Varon y Hembra los creo y los bendijo”