Aprobado proyecto de ley que despenaliza el aborto en Uruguay
En lo que fue su última sesión del año 2011, el Senado Uruguayo aprobó un proyecto de ley sobre salud sexual y reproductiva, que incluye la despenalización del aborto durante las 12 primeras semanas de gestación.
La propuesta, que contó con 17 votos a favor y 15 en contra, pasará a la Cámara de Diputados, en donde será discutida el próximo año.
El proyecto, aprobado en primera instancia, sostiene que todas las mujeres mayores de 18 años pueden decidir la interrupción de su embarazo durante las doce primeras semanas de gestación y una vez finalizado este periodo, podrán abortar, sin consecuencias legales, en el caso de mal formación del feto, riesgo para la salud y la vida de la mujer, y violación.
Fuentes ligadas al conglomerado oficialista de izquierda, Frente Amplio (FA), que impulsó la propuesta, sostuvieron que el proyecto prevé un área de educación y formación, destinada a que la medida no sea considerada como un método anti conceptivo.
La medida dejaría sin efecto una ley aprobada el año 1938 que sancionaba el aborto con una pena carcelaria de entre nueve y tres años de prisión.
Según consigna el Clarín en su página web, los datos de distintas encuestas revelan que entre 57% y 63% de la población uruguaya está a favor de legalizar la interrupción del embarazo.
LA REALIDAD LATINOAMERICANA
En el año 2009, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal, publicó un informe latinoamericano sobre los progresos y las perspectivas de la implementación del programa de acción de la conferencia internacional sobre la población y el desarrollo. En el documento se afirma que en América Latina y el Caribe, anualmente se llevan a cabo aproximadamente 4 millones de abortos en condiciones de riesgo y que la tasa de de aborto entre las mujeres sudamericanas, de 15 a 44 años, es de 33 por cada mil embarazadas, la más alta de todas las regiones del mundo en desarrollo y diez veces mayor que la de los países desarrollados.
A su vez, datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud, OMS, sostienen que la proporción de muertes maternas que resulta de abortos inseguros en la región supera la de Asia y África.
En el informe latinoamericano se sostiene además que, dada la preocupante realidad, algunos países de Sudamérica como Colombia (2006) y México (2007), han modificado su legislación sobre la irrupción del embarazo y la expansión significativa de causales para el aborto legal y que otro grupo de países, entre ellos Brasil, Uruguay, Argentina y Perú, han desarrollado normas y protocolos para asegurar el acceso al aborto seguro en los casos estipulados por la ley.
Respecto al resto de los países, se sostiene que países como Nicaragua (2006) y República Dominicana (2009) han experimentado retrocesos en esta materia, puesto que el primero se modificó el código penal, condenando el aborto terapéutico y en el segundo se aprobó el artículo 30 para la Reforma Constitucional en la República, que podría tener como consecuencia la prohibición del aborto en todas las circunstancias.
En cuanto a países como El Salvador, Chile, Honduras, Nicaragua y posiblemente la República Dominicana, se sostiene que muestran un rasgo peculiar de América Latina ya que en todos los países del resto del mundo se permite al menos el aborto terapéutico referido a la reservación de la vida o la salud de la mujer.
EL ABORTO EN CIFRAS
El Guttmacher Institute, institución estadounidense que promueve la salud sexual y reproductiva en el mundo por medio de la investigación, el análisis de políticas y la educación pública, publicó en el año 2009 un informe con datos sobre el aborto y el embarazo no planeado en América Latina y el Caribe.
El siguiente es un extracto, que analiza en cifras, el estatus legal del aborto en la región.
• El aborto está totalmente prohibido en siete de los 34 países y territorios de la región. En otros ocho es permitido solamente para salvar la vida de la mujer o, en algunos países, en casos de violación (Brasil, México y Panamá) o por malformación fetal (México y Panamá).
• Ocho países permiten el aborto para preservar la salud física de la mujer (así como para salvar su vida) y otros cinco permiten el procedimiento para preservar su salud mental (así como para preservar su salud física y salvar su vida). Siete de estos 13 países también hacen excepciones por violación, tres por incesto y uno permite el aborto en casos de malformación fetal.
• De los 34 países y territorios en América Latina y el Caribe, solamente seis permiten el aborto bajo criterios amplios, sin restricción en cuanto a razón o por razones socioeconómicas. Estos seis países albergan el 3% de las mujeres de 15–44 años de la región.
• El 97% restante de mujeres en edad reproductiva en la región vive en países en donde la ley de aborto es altamente restrictiva y el procedimiento se permite solamente bajo causales relativamente estrictas (como lo definen las primeras cuatro categorías en la tabla).
• En países que permiten el aborto bajo causales estrictas, es poco probable que muchas mujeres tengan los medios para superar las barreras legales y médicas que se les presentan para obtener un procedimiento legal y seguro bajo esas causales.
• Dos países, o estados dentro de un país, han liberalizado sus leyes de aborto de manera substancial desde 1997— Colombia, Santa Lucía y México Distrito Federal (Ciudad de México).
• Dos países, El Salvador y Nicaragua, han intensificado las restricciones al aborto desde 1997 y ahora prohíben el procedimiento bajo toda circunstancia, eliminado la excepción para salvar la vida de la mujer.
• La oposición a la reforma del aborto sigue siendo una fuerza importante en la región. Por ejemplo, en reacción a la ley de la Ciudad de México que expande el acceso al aborto, 13 de los 31 estados de México han enmendado sus constituciones para definir el comienzo de la vida en el momento de la concepción.
Por El Ciudadano
Fuentes: http://www.guttmacher.org/pubs/IB_AWW-Latin-America-ES.pdf
http://www.eclac.cl/celade/agenda/5/37065/Inf_preliminarCIPD+15AL.pdf









Cristofer comentó el 30 de Diciembre, 2011 a las 6:39 amAun no se ha aprobado y la izquierda no tiene los votos suficientes en el congreso de diputados.

Sebastian comentó el 30 de Diciembre, 2011 a las 9:47 amNo es cierta esta información en el titulo de la noticia.
El proyecto de ley obtuvo media sanción en senadores. Falta la aprobación en diputados en la cual las probabilidades son altas para que no se apruebe.
El frente amplio tiene mayorías en las cámaras pero no tiene mecanismos y si los tiene no los quiere utilizar para que sus legisladores aprueben el proyecto.
Recordar que el anterior presidente veto una ley aprobada por el parlamento similar a este proyecto de ley.
Saludos.

Margarita comentó el 30 de Diciembre, 2011 a las 4:42 pmEl otro día, escribiendo el mensaje ABORTO, me puse en el lugar de mi vecina que había abortado. Entonces pensé: “¿Y si fuese yo, abortaría?”. Juro a gritos que titubeé. Fue ahí que recurrí a mi inteligencia.
Colocándome en el lugar de ella y viendo mi situación real en el momento, optaría por el aborto. No es que no prevenga, al contrario. Pero ¿quién no se acuerda de ese anticonceptivo hecho a base de harina? Muchas mujeres se embarazaron, aún previniendo. Me acuerdo muy bien de las entrevistas. Varias de ellas no tenían condiciones de tener un hijo. Algunas ya tenían, inclusive, más de dos, tres hijos. En este caso, la culpa no era de ellas. Fue una falla del medicamento.
Ahí me pregunto: ¿Para Dios, es más importante traer un niño al mundo, sin tener condiciones para eso, o no traerlo, para ahorrarle cualquier sufrimiento? ¿Dios juzgaría a una madre que no dejó que su hijo viniera al mundo con la intención de no dejarlo pasar necesidades?
Si estuviera en el lugar de aquella joven o, en el lugar de muchas mujeres por ahí, haría lo mismo también. Sólo Dios sabría de mi situación, de mi corazón y de mis verdaderas intenciones.
Que no me malinterpreten los que están en contra del aborto, pero, experimenten, ni que sea por un día, poner a su hijo debajo de un viaducto, andando desnudo, en el más completo frío, comiendo con usted restos de comida (residuos) del suelo. O experimente dejar a su hija de nueve, diez años a la vera de una calle, teniendo que vender su cuerpo infantil, por tres o cinco reales, para comprar un plato de comida o, hasta mismo, para sustentar su vicio.
Tengo certeza de que usted debe estar indignado, ¡pero no soy hipócrita! Si tuviera que ver a un hijo en las condiciones descriptas arriba, abortaría, con todas las letras, lástima que correría el riesgo de morir también sobre una camilla de cirugía clandestina.
¿Sería Dios un verdugo que, a todo costo, quiere que un niño venga al mundo, aún si fuera para sufrir, ser violentado, abusado, y volverse, en el futuro, en la escoria de la sociedad? No es que con todas esas criaturas suceda eso, pero con la mayoría, que nace sin condiciones de venir al mundo, puede estar seguro que sí.
¡No vamos a colar un mosquito y dejar que un camello pase por nuestras gargantas! Si usted está en contra de la legalización del aborto, entonces, debería ser el primero en adoptar un niño que está debajo de los viaductos. Cerca suyo hay uno, con seguridad. Si Dios quisiera que un niño naciese simplemente porque quiere que nazca, cueste lo que costare, entonces, Él debería, de alguna forma y, a cualquier costo, proporcionar la forma de sustentar esa vida.
Si fuera de Su voluntad que cada vida viniera al mundo, entonces, Dios debería ser el primero en ser culpado por tantas tragedias con las personas. Pero, ¿Dios será tan ambiguo, que “ordena” el nacimiento de un ser, para después dejarlo morir en la escasez?
Si fuéramos a pensar que Dios permite el aborto en caso de malformación del feto, riesgo para la madre, o estupro, Él también sería ambiguo, visto que esos fetos también son vidas. ¿Qué diferencia habría entre estos y los otros fetos? Ninguna. Un feto es un feto.
Voy a ser sincera con usted, puedo hasta estar “pecando” en pensar en el aborto de un feto, Al final, es una vida ¿correcto? Sin embargo, ¿qué vida es esta, cuando lo mejor sería haber nacido muerto?
Entre pecar por la sinceridad o pecar por la hipocresía, me quedo con la primera. Por lo menos, no sería igual a los fariseos de la época del Señor Jesús, ¡que dejaban pasar un mosquito para tragar un camello!
Reflexione, ¿Usted realmente cree que un aborto es peor que un hijo en condición infrahumana? Si eso no es hipocresía, entonces, lo llamo egoísmo
Atte. Margarita Suarez