Hoy: Amar y Morir en Chile, dos comandantes del FPMR y la lucha contra la dictadura en una película

· 19 April, 2012 12:04
Artes, Cine, genero, Justicia y DD.HH, Política

Antonia Zegers y César Sepúlveda representan a Cecilia Magni y Raúl Pellegrín. / FOTO: Tomada de CNTV.

Con un componente histórico, en dos entregas, se plasman los días del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), a mediados de los años ’80, en una película que tiene visos de una serie policial. También da visos sobre la historia de amor de los dos comandantes (Tamara y José Miguel) y en su primera entrega (ayer) ofreció detalles sobre el atentado al dictador Pinochet. Hoy, jueves 19 de abril, se exhibirá la segunda parte y final, con un desenlace en que habrá romance, dolor, y muerte.

La película para televisión “Amar y Morir en Chile” ha tenido muy poca difusión, aunque sea un estreno y una muestra de una etapa de la historia de Chile. Esta noche se emitirá la segunda de las dos entregas, y el carácter clandestino de su trama, que es parte importante de la lucha en contra de la dictadura, puede convertirla en un referente para quienes logren mantenerse despiertos luego de la serie “Infieles” y ver el capítulo final.

La película se esmera en relatar días de la vida que asumieron los y las militantes del Frente Patrótico Manuel Rodríguez en dictadura, es dirigida por Alex Bowen, el mismo de cintas como Campo minado y Mi mejor enemigo, y de series como “Adiós al Séptimo de Línea” o “Cartas de mujer”.

El director comentó hoy que el raiting fue “pésimo”, dado que alcanzó 10,2 puntos de audiencia, y esbozó una explicación diciendo que “el país está en otra, quiere ver la realidad ficticia de las persona de los realities”, puesto que el canal católico lideró el horario con más de 20 puntos. Aunque también se debe al horario escogido por Chilevisión, ya que el capítulo terminó pasada la 1 de la mañana.

La producción tiene un formato de serie policial, y se inspira en las cacerías mutuas que existieron entre el Frente Patriótico y la Central Nacional de Inteligencia (CNI) en los años ochenta y plasmó, en su primera entrega, una lucha que se desató tras el atentado contra Augusto Pinochet en 1986, cuando la dictadura por medio de sus aparatos represivos comenzó a perseguir y asesinar militantes de izquierda de manera impune.

En el trabajo audiovisual se tejen romances, historias paralelas y una dirección de arte que recrea bastante bien la época. Una fórmula probada con éxito por producciones que se hacen cargo de una época que aún no es abordada en profundidad en los textos de historia de Chile, como  “Los 80″ y “Los Archivos del Cardenal”.

La actriz Antonia Zegers interpreta a la recordada y mítica “Comandante Tamara”, Cecilia Magni, una de las más altas líderes en la cúpula del FPMR, quien junto a César Sepúlveda (en el papel de Raúl Pellegrín, “comandante José Miguel”) serán protagonistas de una historia de amor cruzada por la clandestinidad y la lucha armada, la pasión y la convicción de que un mundo mejor podría lograrse en la medida que hubiera quien se decidiera a enfrentar el terror y la injusticia que instauró la dictadura con sus delincuentes protegidos y amparados por el Estado.

Hay gran parte de la historia que está bastante bien lograda, dado que alcanza a poner a la audiencia en un contexto que enfrenta a los personajes, militantes de una organización clandestina, en la disyuntiva de aferrarse a sus afectos, la gente que aman, y verse obligados/as a tomar distancia por el mismo amor que le tenían a su familia, para protegerles de los asesinos y torturadores de esa época, y a comprender que había un sacrificio que se asumía a partir de la coherencia con unos ideales que eran los que movían a los luchadores y luchadores que se enfrentaron a la dictadura.

La abogada de derechos humanos, Carmen Hertz, durante la producción comentó permanentemente en su cuenta de Twitter que “sin duda -los- jóvenes del FPMR pasarán a la historia como HÉROES antifascistas, héroes que se rebelaron frente al genocidio y masacre”. Y habló de la dignidad de esa época y la lucha que emprendieron.

Una lectora de El Ciudadano, Angélica, comentó en la nota que precede a esta en la difusión de la película, que considera que “esta historia refleja nuestra gran intolerancia a la diferencia; en este caso de pensamiento, y que terminó en dictadura y con un proceso de vida con secuelas hasta el día de hoy”.

La lectora agrega que se ve reflejada en la serie y lo que vio, dado que dice ser hija de un “combatiente y no tuve a mi padre presente producto de la consecuencia con su pensamiento que lo llevó a estar en su lucha y no en la casa, creo que hasta el día de hoy me hace falta mi padre como imagen paterna, pero lo que voy a admirarle siempre es su consecuencia y perseverancia”, dice. Y puntualiza además que le podrá “recriminar siempre que nos abandonó; pero jamás podré desconocer que lo hizo por su decisión y por luchar por sus ideales. ¡Qué disyuntiva!”, explica Angélica.

La producción contó con $135.575.059 millones asignados por el Consejo Nacional de Televisión el año 2007 y en ella participan además, Nicolás Saavedra, Erto Pantoja, Pablo Díaz, Diego Ruiz, Ariel Levy, Willy Semler, Camila Hirane, Iñigo Urrutia y Roberto Farías.

Amar y morir en Chile se transmitió ayer miércoles y termina hoy, jueves a las 22.30 horas en Chilevisión.

El Ciudadano

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