Aborto en línea y con pastillas: Estudio internacional revela que es altamente seguro y efectivo

Altamente seguro y efectivo. Así lo señala un estudio británico que analizó los registros de mujeres cuyos países prohíben el aborto, y que lograron interrumpir sus embarazos con mifepristona y misoprostol, con ayuda de un sitio en Internet.

Un estudio reveló el alto nivel de seguridad que ofrecen los sitios confiables en línea para conseguir abortos usando fármacos. La investigación se centró en las poblaciones de mujeres que buscan píldoras abortivas, pero que se ven afectadas por las prohibiciones en sus países de origen. Los resultados revelaron que casi el 95% de estas mujeres pudieron terminar sus embarazos de manera segura y sin la necesidad de una intervención quirúrgica.

Los autores subrayan la seguridad del aborto con medicamentos, señalando que quienes llegan a experimentar síntomas de posibles complicaciones, siguen los consejos para buscar ayuda médica en clínicas u hospitales, informa The Guardian.

“Se trata de abortos totalmente fuera del marco formal de la atención médica: es un modelo de telemedicina en línea, pero esta investigación demuestra que puede ser segura y altamente efectiva“, afirma Abigail Aiken, profesora asistente de asuntos públicos de la Universidad de Texas en Austin, Estados Unidos.

Alrededor de 43.000 mujeres mueren cada año en todo el mundo, por no tener acceso a abortos seguros y legales.

Por ejemplo, el aborto en Irlanda es legal solamente si se trata de salvar la vida de una mujer, pero la legislación es estricta para otros casos. Mientras, en países como Chile o Nicaragua, el aborto es ilegal sin excepción.

Mientras en Irlanda una mujer puede encarar la cadena perpetua por administrar una droga para inducir un aborto, en Gran Bretaña, por ejemplo, la ley permite a la mayoría de las mujeres abortar legalmente si se cumplen ciertas condiciones –aunque bajo la obligación de tomar las píldoras en el espacio clínico. En Chile, en cambio, ninguna forma de aborto es accesible de manera legal. Las interrupciones se practican clandestinamente y en algunos casos los riesgos para la salud de las mujeres son altos, especialmente si pertenecen a sectores vulnerables.

Aiken y un equipo internacional de investigadores revelan cómo analizaron los resultados para las mujeres de Irlanda e Irlanda del Norte (donde también se permite la interrupción en caso de riesgo para la salud física o mental de la mujer). Estas mujeres habían buscado las drogas abortivas mifepristona y misoprostol a través de Women on Web, una comunidad digital que ofrece consultas médicas, medicamentos y soporte en línea.

Mifepristona y misoprostol. Imagen vía Women on Web

De las 1.636 mujeres que recibieron los medicamentos entre principios de 2010 y fines de 2012, el equipo pudo analizar los datos de 1.000 que confirmaron haber tomado las píldoras. Todas tenían menos de 10 semanas de embarazo.

Los resultados revelaron que casi el 95% de las mujeres interrumpieron exitosamente sus embarazos sin necesidad de intervención quirúrgica. De todas ellas ninguna murió, siete requirieron una transfusión de sangre y 26 necesitaron antibióticos.

93 mujeres recibieron el consejo de buscar atención médica porque habían experimentado síntomas que indicaban posibles complicaciones. El 95% de ellas lo hizo, buscando asistencia en un hospital o clínica.

“Cuando hablamos de aborto autoinducido la gente piensa en perchas o en [cínicas clandestinas en callejones oscuros]”, dice Aiken, citada en The Guardian. “Esta investigación realmente demuestra que en 2017 el aborto autogestionado es una red de personas que se ayudan y apoyan mutuamente, a través de un proceso que es realmente seguro y efectivo, en la comodidad de sus propios hogares. Creo que es un gran paso adelante en salud pública”, agrega.

Sin embargo Aiken recalca que aunque esto es positivo para la salud pública, no lo es para la vida de las mujeres en general: si la prohibición impone la premisa de que se está cometiendo un delito, no importa cuán seguro sea un aborto en términos físicos, no lo será completamente hasta que sea un derecho para todas.

Aiken también precisó que el estudio se basó en información autodeclarada, y que los autores no tenían los datos de más de 450 mujeres que recibieron la medicación, pero que no volvieron a conectar a Women on Web.

Richy Thompson, experto en asuntos públicos de la Asociación Humanista Británica, celebró el estudio, señalando la importancia de poder acceder a píldoras, por medio de sitios confiables, en contextos de prohibición. Pero también destacó que esto sigue siendo insuficiente.

“Eso todavía no ayuda a las mujeres que necesitan acceso a un aborto más avanzado y por lo tanto no pueden usar píldoras. Esas mujeres [las irlandesas] actualmente tienen que ir a Gran Bretaña para tener un aborto, pagando hasta 900 libras en el el NHS [sistema británico de salud pública]”, dijo Thompson. “Además, no evita a esas mujeres el riesgo de ser procesadas por haber adquirido píldoras para el aborto”, agrega.

Se espera que el estudio contribuya a desmitificar el aborto por fármacos y a la vez refuerce la necesidad de poner fin a la injusticia legal que enfrentan miles de mujeres alrededor del mundo.

El Ciudadano

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