El triunfo de su selección pasó a segundo plano. Neymar tuvo que salir en Lille a defenderse de todos los rumores que existen sobre él. El crack del PSG no está teniendo un inicio fácil en París, por más que deportivamente los resultados y su juego hagan más llevadero la tensión que se vive, presumiblemente, en el vestuario desde su llegada. Aun así, en Francia insisten en que la relación del exjugador del Barça con Unai Emery está rota; en su día también tuvo problemas con Edinson Cavani por sus diferencias a la hora de lanzar faltas y penaltis.

“Es algo que viene incomodándome mucho, porque están inventando muchas historias que no son verdad, yo no tengo ningún problema con Cavani, no tengo ningún problema con mi entrenador, sino todo lo contrario”, manifestó el brasileño tras el amistoso con su selección contra Japón, en la que se impusieron por 3-1 con gol suyo desde el punto de penal.

Neymar rompió a llorar en la rueda de prensa tras los elogios de Tite y tuvo que abandonar la sala después de mostrarle cariño tras las buenas palabras de su seleccionador. “Lo que quiero es ser feliz, no quiero incomodar a nadie, no vine a incomodar a ninguno ni a crear ninguna confusión, sino todo lo contrario, yo vine a ayudar, para sumar y también para ser importante para el equipo, hacer mi papel dentro del campo , hacer las cosas como el entrenador me manda”, señaló el exjugador del Barcelona y Santos.

Neymar afirmó que salió del Barça “feliz” y continúa siéndolo. “El recibimiento que recibí en París fue muy grande, todo el mundo me trató con cariño, con respeto, eso me dejó más tranquilo y mucho más feliz y queriendo más, queriendo jugar con mis compañeros y entrenar con ellos”.

El astro brasileño admitió haberse equivocado en algunas ocasiones. “Soy un ser humano como cualquiera de vosotros, tengo días de buen humor, días felices, días que no, lloro, me enfado, me equivoco bastante… pero estoy aquí para aprender todos los días”.

”Pido disculpas por mis errores, porque siendo un jugador de fútbol que es un ídolo para mucha gente se tiene que ser perfecto y muchas veces yo no lo soy, y ahí es donde vienen las crisis entre las personas, pero soy un chico de 25 años que viene aprendiendo mucho y todavía me voy a equivocar muchas veces. Siento que tengo que cambiar, que mejorar, no lo digo para todo el mundo, lo digo para mí”, comentó el formado en Santos.

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