Las últimas dos semanas la discusión respecto a los posicionamientos del Frente Amplio (FA) con miras a la segunda vuelta presidencial ha vuelto a tensionar la interna del conglomerado. Es que ante el escenario abierto que aún se mantiene para los comicios del 19 de noviembre, el debate respecto a qué hacer luego de la primera vuelta ha propiciado la discusión sobre los horizontes y objetivos de la coalición de izquierdas.

En este sentido ya son varias las voces que han tirado líneas al respecto: El sector “sharpista” del Movimiento Autonomista ha planteado la necesidad de iniciar una reflexión y una articulación que sobrepase el “sí” o “no” propuesto por el diputado Gabriel Boric, quien planteó la idea de zanjar cualquier decisión a través de un plebiscito.

Una postura en línea con lo expuesto por el alcalde de Valparaíso han planteado desde Poder Ciudadano, a través de su documento “Imaginemos una Mayoría Popular”, donde llaman a la reflexión y a iniciar el proceso de fortalimiento y crecimiento del Frente Amplio, pensando en un balotaje con o sin Beatriz Sánchez; o los puntos propuestos por Izquierda Autónoma  para la concreción de posibles acuerdos a partir del 20 de noviembre. A ellos se suman los planteamientos de los líderes de Nueva Democracia, Carla Amtmann y Cristián Cuevas, quienes han llamado a evitar que sea electo Sebastián Piñera.

Así las cosas, el ambiente se tensionó en la interna del FA. Mientras un sector entendía que el debate debía iniciarse, otros, como el coordinador de la candidatura presidencial de Beatriz Sánchez, Sebastián Depolo, sostenían que “no estamos por hacer conversaciones ahora con las cúpulas de la Nueva Mayoría”. La discusión fue zanjada a través de una declaración de la mesa política del conglomerado en la que se destaca la disposición a posponerla para luego de la primera vuelta, argumentando que “en estos treinta días que quedan nuestros esfuerzos están destinados a convocar a todos y todas quienes han visto en nuestro proyecto esperanza de un Chile distinto”.

Octavio González, presidente del Partido Humanista y candidato a senador del Frente Amplio por la región de Valparaíso, en conversación con El Ciudadano concuerda con la posición planteada por el principal órgano político de la coalición y convoca a sus compañeros frenteamplistas “a irse a la calle a hacer la pega”. Junto con ello, recalca: “El 20 de noviembre tendremos algo de tiempo para evaluar que se hace en caso de que no pasemos, pero primero hay que hacer la pega para poder pasar a segunda vuelta”. 

En este sentido, González cree que poco a poco el Frente Amplio ha podido asentarse como proyecto político, y que en sus diferencias se encuentra su mayor potencial, afirmando que “creo que el FA tiene larga vida y cada día está construyendo una identidad y profundidad”. A esto, el aspirante al Senado por Valparaíso destaca que “el futuro del conglomerado tiene que ver con el proyecto que cada una de las organizaciones tengan y con lo que va a implicar a los espacios territoriales que se les da a los independientes que se sienten representados por este proyecto”.

Foto: Octacvio González / Foto: CNN Chile

La forma en la que se ha llevado este debate sobre qué hacer en la segunda vuelta, ¿da cuenta de la juventud del conglomerado? 

En un referente político como el Frente Amplio  existen diferentes almas, diferentes posturas, un mundo diverso. Esta no es la primera vez que se demuestran diferentes posiciones en el FA; recordemos el caso de Mayol o definiciones programáticas. Siempre han existido diferencias gracias a su diversidad, que es lo valioso del conglomerado. Esto no es como la derecha que se alinea ante el poder del dinero de Sebastián Piñera, esto no es un proyecto miope como la Nueva Mayoría, sino que esto es un proyecto profundo, con visión de futuro.

¿Dónde está el problema entonces?

El problema no es la diferencia, sino cómo hemos logrado bajar dichos puntos y aquí quiero ser bien enfático: Logramos inscribir el pacto Frente Amplio en conjunto y en unidad, logramos sacar adelante una lista parlamentaria y una candidatura presidencial, por lo que no va a haber mayor dificultad en definir el mejor camino del Frente Amplio con Beatriz o sin ella en segunda vuelta. Esto es normal dentro de nuestra diversidad y nuestra construcción.

¿Qué se puede sacar en limpio de estos debates que se hacen por la prensa con gran polémica? 

Hay una forma que la prensa valora de los conglomerados y es que estos sean fomes, que no se permiten diferencias. Están acostumbrados a entender la política como una estructura piramidal, mientras que nosotros entendemos las diferencias, por lo que no nos hace daño el debate. Lo que ha pasado no lo veo como un problema, sino que como un tema que debemos definir de forma conjunta.

En un escenario de segunda vuelta, con Beatriz en él o no, ¿cuáles son los puntos que el Frente Amplio pone en la mesa para discutir? 

Bueno, ahí están las diferencias. Mientras algunos piensan que hay que hacer columnas, propuestas y hay que empezar a revisar este tema en las oficinas o desde las orgánicas partidarias, nosotros los humanistas creemos que no tenemos tiempo para eso: Estamos en la calle tratando de sacar nuestros parlamentarios y llevar adelante la candidatura presidencial de Beatriz Sánchez. No hemos tenido tiempo de sacar la calculadora electoral ni siquiera redactar una columnita sobre el tema de segunda vuelta. Las carreras hay que correrlas y recién concluyó el primer tiempo de este período eleccionario.

Entonces, llamo a mis compañeros frenteamplistas a irse a la calle a hacer la pega, el primer diálogo es con las chilenas y chilenos. El 20 de noviembre tendremos algo de tiempo para evaluar qué se hace en caso de que no pasemos, pero primero hay que hacer la pega para poder pasar a segunda vuelta.

Pero queda la sensación de que el escenario de segunda vuelta se mira desde fuera pero no pasando. ¿Qué pasa o que se hace en caso de pasar al balotaje? 

Este es un proyecto colectivo y esos puntos hay que verlos con las bases, para concretar un proyecto que implica ser gobierno. Hoy debemos revisar los puntos que conllevan generar vinculación no solo con el frenteamplismo, sino que con un mundo mayor de la centroizquierda, pero esa es un conversación que debemos tener al interior de los diferentes espacios del FA.

¿Cómo evalúan estos 10 meses de FA y el futuro del conglomerado? 

Hay afinidades entre muchos y efectivamente hay diferencias que no debemos negar. Estas diferencias han sido bien manejadas y bien selladas, y en pocos casos no se ha logrado sellar pero se tendrán que ver luego del proceso eleccionario. Creo que el Frente Amplio tiene larga vida y cada día está construyendo una identidad y profundidad. Hace un año no nos veíamos más que en las marchas, hoy nos vemos diariamente y nos conocemos, lo que nos hace más fuertes, y que nos da fuerza a construir, sin elecciones de por medio, un proyecto político social.

¿Ese proceso se sustenta en buenos resultados electorales? 

Por cierto que aspiramos a tener una buena representación parlamentaria como Frente Amplio; junto con eso queremos pasar a segunda vuelta y ser una verdadera alternativa para Chile, eso en términos electorales. Pero el futuro del FA no está, desde mi punto de vista, amarrado a esos términos, aunque tengamos los diputados que sea. El futuro del conglomerado tiene que ver con el proyecto que cada una de las organizaciones tengan y con lo que va a implicar a los espacios territoriales que se les da a los independientes que se sienten representados por este proyecto. Sin duda el resultado es factor, pero no el único para el crecimiento de este proyecto.

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