El pasado 30 de octubre el Décimo Tercer Juzgado Civil de Santiago condenó a LATAM Airlines Group S.A. a pagar una indemnización total de $20.000.000 a los padres de un pasajero, cuya maleta fue cambiada por otra valija con droga durante un viaje a Cancún, México, en febrero de 2014. 

En el fallo la magistrada Isabel Eyzaguirre acogió la demanda presentada y estableció la responsabilidad de la empresa por no mantener los resguardos apropiados de los equipajes a su cargo durante el viaje internacional.

“Miedo, angustia y terror”

El 19 de febrero de 2014 Aníbal Hermosilla Roca viajó a Cancún a ver a su hermana, Carla. Sin embargo, al arribar a su destino fue retenido y acusado de “narcotráfico” por las autoridades de dicho país, debido a que el talón del equipaje era coincidente con una maleta que contenía 30 kilogramos de cocaína. Sin tener vínculo alguno con ese cargamento, se inició así una pesadilla para el pasajero.

“Una serie de episodios marcados por el miedo, la angustia y el terror de desconocer qué sucedía con su hijo y hermano”, fue lo que debió vivir la familia de Aníbal, según se lee en el fallo, en donde se agrega que cuando lograron verlo una vez que viajaron a México, debieron hacerlo “detrás de las rejas” y lo encontraron “en estado deplorable, sucio, ojeroso, angustiado y derrumbado”.

Tres días después de su detención, apareció la maleta del pasajero en Caracas, Venezuela, lo que no implicó necesariamente que este recuperara su libertad de manera inmediata. Una vez que eso ocurrió, igualmente debió permanecer en Cancún 30 días más en calidad de testigo por los hechos acaecidos.

Por todo esto es que los padres decidieron demandar a LATAM exigiendo una indemnización de $174.000.000 por concepto de “daños emergente, lucro cesante y daño moral”, monto que finalmente la Justicia solo fijó en $20 millones.

En ese sentido, el Tercer Juzgado Civil de Santiago estableció que existió una “omisión en la acción” por parte de LATAM, lo que se tradujo en “no guardar las medidas necesarias para evitar la sustitución de maletas” y para que no se “burlaran las medidas de seguridad”.

El tribunal añadió, además, que en este caso resultaba “esperable de una aerolínea de la envergadura de la demandada que cualquier pasajero pudiese llegar a destino sin verse enfrentado a un incidente como el padecido (…), el que tardó varios días en esclarecerse, con las consecuencias de ello”.

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