En la ciudad de Concepción, y en un nuevo aniversario de su muerte, autoridades y familiares inauguraron este sábado una placa en honor de Sebastián Acevedo, quien se inmoló un 11 de noviembre de 1983 exigiendo la devolución de sus hijos, que habían sido detenidos por la CNI.

En ese entonces, Acevedo llegó hasta el frontis de la Catedral penquista -donde fue instalado el homenaje-, y gritó “Que la CNI devuelva a mis hijos”, cayendo envuelto en llamas instantes después, en un hecho que conmocionó a la opinión pública nacional e internacional.

“Es un acto de justicia, pero también un acto donde nos unimos todos y hacemos un llamado a que nunca más en Chile, por el solo hecho de pensar políticamente distinto, una persona como Sebastián haya tenido que entregar su vida para recuperar la libertad de sus hijos detenidos por la CNI. Esto nos invita a ser aún más responsables y cuidar lo que tanto costó. Durante 17 años estuvimos bajo el yugo de una dictadura, y ahora que tenemos una democracia tenemos que cuidarla y valorarla” sostuvo el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz.

Por su parte, María Candelaria Acevedo, hija del homenajeado, se unió a las palabras de Ortiz y señaló a Soy Concepción que “valoramos mucho que el municipio honre y conmemore a las víctimas de las violaciones de DDHH, pero independientemente de que uno haya sufrido las violaciones de los derechos humanos, uno no tiene rencor ni odio, al contrario, lo único que uno busca es la verdad y la justicia y que estos hechos no vuelvan a repetirse por el solo hecho de pensar distinto o porque uno cree en otros proyectos de ciudadanía, creo que eso debemos rescatar hoy día”.

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