El martes pasado, la Corte Suprema ordenó la destrucción de un anuario escolar y una caricatura satírica correspondientes a los ritos de un cuarto medio del Colegio Antilhue de La Florida. El máximo tribunal encomendó al recinto educacional “dirigir una comunicación a todos los apoderados y ex apoderados que tengan en su poder la revista y la mencionada sátira para que hagan la devolución de aquella dentro del décimo día a fin de proceder su íntegra destrucción, lo que se hará a cosa del establecimiento y en presencia de un notario público, de lo que se levantará una completa y detallada acta de todas las actuaciones desarrolladas”, consigna La Segunda.

¿Qué tuvo que pasar para que la Corte Suprema se pronuncie al respecto? Montserrat egresó de cuarto medio en diciembre de 2016. Dentro de los recuerdos que el curso decidió producir, se encontraba una caricatura con los 29 estudiantes y un anuario con foto, descripción, frases típicas y apodos. Sin embargo, en la caricatura la alumna afectada es la única que aparece con ropa interior y en el texto se aprecian epítetos denigrantes en su contra.

“Hay un video de la gala donde la productora filma el rostro descompuesto de mi hija al ver su caricatura y los insultos. Eso fue muy sádico porque no fue casualidad que la estuvieran grabando. Para no dejar la crema en la fiesta, decidimos no irnos”, contó la madre de Montserrat, Gloria Zavala, a La Segunda.

Gloria relató que se dirigió al colegio a exigir la devolución del anuario y para avisarles que iniciaría acciones legales. Según ella, desde el colegio “se excusaron aludiendo que en mi calidad de ex apoderada, ya no mantenía vínculos con el colegio”.

La familia de Montserrat presentó un recurso de protección en enero de este año, que fue respaldado por la reciente resolución de la Corte Suprema. “Interpusimos el recurso porque consideramos que se vulneró el derecho a la honra y dignidad de Montserrat, no sólo por la sexualización que se hizo de ella y los epítetos de los que fue víctima, sino también porque este material físico y digital fue distribuido a todo el curso”, dijo Francisco Ugaz, del estudio jurídico de Nelson Caucoto, al medio escrito.

La Segunda cita la versión de la abogada del colegio, Inés Viñuela, quien sostuvo que “el colegio no tubo ninguna participación en la elaboración del material” y que “dispuso medidas tendientes a recuperar el anuario y la caricatura, pero los padres se negaron a devolverlos. El colegio cumplirá el fallo y dispuso el envío de correos a todos los apoderados advirtiendo la situación”.

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