Desde el Biobío y en una semana especialmente trágica para los mapuche – que refleja el histórico trato del Estado hacia los pueblos originarios- el Representante Indígena ante el Consejo de la CONADI, Ivan Carilao Ñanco, se refirió duramente respecto al rimbombante anuncio de la Ley Araucanía hecha por la transversalidad política representativa de la zona. “Cuando se trata de pueblos originarios, ellos están vulnerando desde antemano y de alguna manera, todos nuestros derechos”, afirmó.

Habló con la presidenta Bachelet, con unos ministros, los presidentes de ambas Cámaras y algunos parlamentarios. Desde un principio, no vislumbró un propósito claro en la instalación de la mesa asesora presidencial. No obstante, y frente a sus cuestionamientos, sólo obtuvo gestos y palabras con buenas intenciones. “Hace rato nuestras dirigencias han venido planteando demandas que son la preocupación principal de nuestros pueblos. Sin embargo, éstos no son tomados en cuenta en la discusión. El Gobierno instaló una mesa pero ni intentó acercarse a los temas significativos en la Araucanía”, señala Carilao.

Afirma que se están tratando de coartar los derechos que le pertenecen a los pueblos originarios y que si bien hubo algunas personas pertenecientes al pueblo en la iniciativa, sólo fue en un principio. “Poco a poco se les fue desgranando el choclo. Los únicos que quedaron ahí fueron la multigremial de Temuco, los latifundistas, los dueños de fundos junto con la iglesia católica, avalados por el Estado y algunos dirigentes que siempre se han utilizado para tener un telón de fondo y justificar su política hacia los pueblos originarios”, denuncia el peñi.

Doble militancia

Iván Catalino Carilao Ñanco lleva más de un período como consejero CONADI. Sin embargo, no ha dejado de ser crítico con el actuar gubernamental. Desde su doble trinchera- es consejero mapuche y dirigente lafkenche- no escatima en epítetos a la hora de evaluar el derrotero de ésta y anteriores administraciones. “Todos los Gobiernos, en su afán de gobernar, han querido blanquear las políticas del Estado cuando son erradas. Esta mesa se constituye a propósito de lo mal que lo han hecho en materia de política indígena en el país. Por lo tanto, sentarse y sentirse convocados para este proceso, es avalar al gobierno de turno. No hay relaciones establecidas. Y uno no se puede ir a prestar como conejillo de indias ”, señala.

Afirma que el Gobierno está jugando hace rato a la escondida. Creen que ya han identificado las maniobras que están en camino a materializarse, como la presencia cosmética de los pueblos originarios. “Cuando se dice que la próxima ley no será para los indígenas, efectivamente no lo es porque directamente se aplicará en una región donde ellos tienen el mayor de sus problemas”, señala el dirigente. “Veo que tratan de involucrar a los pueblos originarios -necesariamente lo tienen que hacer- pero bajo los procedimientos que corresponden. Pero no lo han hecho. A a nuestros ojos es una vulneración de derechos y, por ello, tenemos todas las atribuciones y justificaciones para acudir a los tribunales que correspondan hasta que así suceda”, anticipa el dirigente de una franja costera que comienza en el golfo de Arauco y llega hasta las provincias de Chiloé y Palena.

Oscuras maniobras

El representante ante la CONADI admite que la ‘Ley Araucanía’ no es una ley ni un instrumento que vaya a vincular a los pueblos originarios. “De la forma que se está planteando, será una iniciativa por parte de la multigremial que se va a implementar donde viven los pueblos originarios. Además, es respaldada y avalada por aquellos que han discriminado históricamente a nuestro pueblo. Por lo tanto, tenemos la certeza de que esto es una maniobra. Y muy oscura”.

Si bien aclara que como dirigentes tienen total libertad para llamar o no a participar de las futuras instancias, invocadas en nombre de la gente de la tierra, por otro lado afirma que también se puede dejar un precedente de cómo se vienen operando ciertas materias en las cuales no se van a involucrar. “Veremos en su momento si esto será a través de una consulta. Revisando los contenidos vamos a ver cómo planteamos lo que nosotros hemos dejado saldado hace rato. Hace tiempo venimos planteando que este modelo de relacionamiento es una política errada, paternalista, de desmedro. Si no se reforma para incidir en las garantías de derecho o incorporar la nacionalidad como parte determinante en la discusión -la pluriculturalidad- simplemente todo lo que haga será un saludo a la bandera”, enfatiza.

Particularmente crítico del proceso, por cómo se ha venido repitiendo históricamente, Carilao cree que al igual que con la ‘ley Longueira’, van a pasar muchas cosas pero a nuestras espaldas. Tampoco tiene dudas en calificar a los que están legislando. “No están preocupados de los pueblos originarios pero aún creemos que van a estar los momentos y los espacios para visibilizar lo que estamos pensando y denunciar la vulneración de los derechos que nos corresponden” destaca, esperanzado.

Lamentablemente la realidad demuestra otras cosas. El Estado de Chile repite la historia con el pueblo mapuche. Ayer fueron sus abuelos, luego sus padres, hoy son sus niños. “Tenemos un Estado que avala estos sucesos de represión. Si ocurrieran en Las Condes o Providencia, otra sería la reacción de parte de los gobernantes. Sin embargo, todo ocurre en territorio mapuche, con nuestros niños, lo cual ratifica su poca convicción e interés. Es poca la apertura a colocar a los pueblos originarios en igualdad de condiciones. Hay un alto grado de sesgo, discriminación y racismo que todavía prevalece en este país”, concluye Carilao Ñanco.

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