El Gobierno de Honduras anunció a última hora de este viernes (hora local) la declaración del estado de excepción, con el argumento de frenar las acciones violentas y de vandalismo registradas en el país tras la denuncia de fraude en las elecciones presidenciales del pasado domingo.

La Presidencia informó a través del ministro Ebal Díaz que la medida rige desde las 23.00 hora local de este viernes, una jornada donde las protestas callejeras dejaron al menos tres muertos.

El ministro afirmó que la suspensión de garantías constitucionales se pondrá en vigor atendiendo una solicitud presentada al Gobierno por parte de las Fuerzas Armadas, la Policía, la empresa privada y cámaras de comercio. El objetivo -dijo- es que las fuerzas de seguridad del Estado puedan “contrarrestar esta ola de violencia que se ha desatado en el país”.

El Gobierno informó que “durante la vigencia del decreto queda prohibida la libre circulación entre las 6 de la tarde y las 6 de la mañana en todo o parte del territorio nacional, en atención a los hechos que ocasione la restricción de esta libertad a recomendación de autoridad competente”.

Las manifestaciones populares, algunas de ellas violentas, surgieron luego de que el máximo tribunal electoral demorara la difusión de los resultados definitivos. Hasta el escrutinio del 75%, el candidato opositor Salvador Nasralla, llevaba cinco puntos de ventaja.

Luego de cinco días, el escrutinio del 94,35 % le dio el triunfo parcial al presidente y candidato para la reelección, Juan Orlando Hernández, con el 42,92 % de los votos, mientras que Nasralla suma el 41,42 %.

Las elecciones en Honduras fueron acompañadas por veedores de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la Unión Europea (UE) y del Parlamento Europeo, quienes dieron su veredicto apenas habían pasado unas horas de la elección: comicios transparentes y normales.

Sin embargo, con el paso de los días y las demoras en la difusión de los datos, los acompañantes de estos bloques intentaron una posición más comprometida para disimular el escándalo pero en ningún momento pusieron en duda los comicios.

Como paradoja, Honduras es uno de los principales impulsores del llamado Grupo de Lima, que reúne a 12 gobiernos de derecha del continente para promover la desestabilización del Gobierno venezolano denunciando, entre otras cosas, que el sistema electoral bolivariano es manipulado por el poder de turno.

Fuente: América XXI

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