Abierta hace un par de años, la Biblioteca Oscar Hermes Villordo lleva el nombre de un recordado escritor muy cercano a la comunidad homosexual, y hoy se presenta como un espacio abierto a la divulgación y confluencia de activistas e individualidades, más allá de su orientación sexual.

Pietro Salemme y Jorge Valiña son los principales responsables del proyecto, además de ser pareja hace seis años. Armada por el primero a lo largo de sus 35 años, en 2009 decidió compartir todo el caudal de información reunido: Libros, películas, grabaciones de programas de televisión, revistas, recortes de diarios compilados desde su adolescencia. Mucho de ese material es de temática LGTBI (Lesbico, Gay, Transexual, Bisexual, Intersexual, por sus siglas), pero también se encuentran otros contenidos.

“Sería absurdo descartar otra bibliografía. Yo siempre aclaro que no deja de ser mi biblioteca personal. Disfruto mucho de la lectura más allá de todo. Mi formación es teatral y con gran inclinación a las letras, de toda temática”, explica Pietro.  Por eso, además de todo el material que tiene que ver con la temática LGTBI, género y derechos humanos, se pueden encontrar libros de y sobre teatro, comics, libros infantiles antiguos, literatura en general, etcétera.

Aunque llevar adelante una instancia autogestionada, independiente y gratuita siempre es difícil, Salemme explica que la ayuda de su pareja ha sido esencial. “Jorge está conmigo en cada cosa, sin él muchas no hubieran sido posible”, afirma, aunque señala que en el espacio también colaboran personas de diversas áreas.

Oscar Hermes Villordo se financia con los medios de sus propios gestores. Desde 2005 tienen una librería virtual llamada “Ay, Constanza!!! todas porquerías” , dedicada a la venta de libros descatalogados, antiguos, vinilos de colección, entre otros elementos, con la que realizan envíos a todo el mundo. Respecto al material de la biblioteca hay material comprado y donado por los propios autores o colaboradores.

Sobre el nombre del espacio, Pietro comenta: “Los argentinos solemos recordar a dos o tres escritores, un futbolista, un actor y no mucho más. Hay muchos escritores que han luchado con la palabra. Para mí, Villordo fue uno de ellos. Personalmente fue mi manera de rendirle un homenaje. No importa si fue activista o militante, sino que tuvo la entereza de dar voz a personajes que por su sexualidad estaban vetados”, afirma.

Además agrega que, en retrospectiva, la labor de Villordo impulsó iniciativas como la Ley de Matrimonio Igualitario, que ya cumple un año de vigencia en el país trasandino. “Quiza Villordo ni soñó algo así. Pero estoy seguro que sin sus libros (como los de tantos otros) la Ley no hubiera sido posible”, opina.

Respecto a esta legislación, Salemme comenta que la jornada en que se votó estuvo con sus amigos frente al Congreso desde las tres de la tarde hasta las cuatro de la madrugada. “Cuando se dieron los resultados la emoción fue indescriptible. Y pensé en dos cosas: En la cantidad de parejas mayores que finalmente tendrán el derecho y en lo adolescentes que vendrán y que ojalá no deban pasar por las situaciones que muchos de nosotros hemos vivido en la adolescencia”, señala.

Uno de los puntos que, personalmente, siempre me interesa escudriñar dice relación con la forma en que las luchas parciales (en este caso, la lucha por los derechos de las minorías sexuales) se conectan con las luchas más generales, que implican el reconocimiento de un contexto económico (siempre político) y cultural donde dichas luchas se inscriben.

“Las minorías sexuales siempre se han unido a otras luchas que no tenían que ver directamente con la propia”, señala Pietro. “Y la historia demuestra que no fue recíproco en todos los casos. Pasa incluso dentro de la comunidad LGTBI, donde hay una parte que no está apoyando la lucha por la Ley de Identidad de Genero, por ejemplo. Pero en el medio siempre hay una cuestión política, donde el ego y el poder suele vencer a lo verdadero. Eso es lamentable. No creo en los políticos. Puedo aplaudir un logro, y asquearme con negociados. No creo que haya buenos o malos, son simples personas, muchas veces, enfermas de poder. Ellos debaten desde sus partidos, sentados en sus sillones, el pueblo sale a la calle y se mata entre sí. Es la historia del mundo”, sentencia Salemme.

Sobre las perspectivas de su trabajo, señala que, además de preservar todo el caudal informativo y de hacer que circule, pretendiendo con ello informar, “ya que la información colabora con la destrucción de ciertas ideas erróneas”, la biblioteca trata de mantener un contacto directo con los escritores, de poder presenciar espectáculos que refieran a la temática (o no), así como de impulsar instancias formativas a través de talleres de escritura, dramaturgia, o lecturas de textos LGTBI.

“Algunos de ellos se brindan en el espacio de la biblioteca y muchos tienen también una modalidad virtual, lo que facilita el contacto con personas de distintas partes del mundo. ¡Y queda aún mucho por hacer!”, concluye Pietro.

Para conocer la biblioteca, que se encuentra en la localidad de Hurlingham, Buenos Aires, debe escribirse a [email protected] para coordinar una visita.

+ INFO: bibliotecalgttb.blogspot.com

Por Cristóbal Cornejo

El Ciudadano

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