Los habitantes de la península de Chukotka, una región ubicada en el extremo noreste de Rusia, se vieron profundamente sorprendidos y asustados debido a un extraño reporte de algunos locales que aseguraban estar bajo la invasión de ‘serpientes mutantes’.

El hecho causó tanto impacto que investigadores y especialistas del Parque Nacional Beringia asistieron al lugar para estudiar a estos objetos con forma de serpiente tras los muchos informes recibidos.

Estas misteriosas cabezas y cuerpos también fueron avistadas en alta mar por varias tripulaciones que no sabían si se trataba de animales o alguna otra criatura desconocida. El hallazgo generó diversas reacciones, ya que los lugareños creían que estas cosas eran un tipo de bestia marina no identificada, gusanos gigantes e incluso se llegó a hablar de posibles serpientes modificadas genéticamente, o sea, culebras mutantes.

Sin embargo, la sorpresa vino cuando los científicos determinaron que el verdadero origen de estas presuntas ‘criaturas’ no tenía nada de fantástico ni de misterioso. Tras sus indagaciones lograron concluir que las supuestas serpientes eran solamente algas marinas de la especie Nereocystis luetkeana, las cuales crecen en las costas del Pacífico de Estados Unidos a profundidades de hasta 20 metros.

Su extraña morfología y amplia longitud, de hasta 25 metros en algunos casos, las hace parecer como seres extraterrestres sacados de una película de ciencia ficción. No obstante, como suele ocurrir, la realidad superó a la ficción y la exagerada imaginación de quienes vieron a las algas se echó a volar debido a la inusual y poco conocida constitución de esta alga.

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